No-velas, ¿por que verlas entonces?

Discusión álgida. La protagonista con nombre rimbombante y mostrando su exhuberante escote, voltea a gritarle al galán que no la deje, que lo ama y que todo lo que han dicho de ella no es verdad...

Lo cierto es que siempre es la misma historia contada una infinidad de veces hasta la histeria, siempre es la historia de amor imposible, una pareja que hace todo lo posible para estar juntos, en la cual todas las circunstancias tratan de impedir su unión: desde nueras, suegras, amigas, enemigas que se oponen a esa unión, hasta hijos ilegítimos, judiciales, homosexuales, etc, que sirven como aderezo en el deleite de la misma historia contada tantas veces.

¿Por qué entonces la obsesión de la gente por ver las novelas?

¡Caray!, a veces pienso que a través de esos personajes se vive el sueño de una realidad alterna, es la forma en que el expectador huye de su realidad para ver que alguién siempre se opone al amor, a la pureza, a la honestidad. Y como, al final, este "mal" es vencido por el "bien" de tal manera en que nos hace sentir felices.

Nuestra obsesión por las historias de éxito dependen de nuestra habilidad como especie de aprender por imitación, y al ver como el "bien triunfa sobre el mal" creemos que en nuestra realidad pasará lo mismo, el "mal" que nos aqueja, será vencido con el tiempo y "el destino" que siempre tiende hacia el bien.

Si vemos a los protagonistas sufrir para merecer, hacemos la analogía de la vida de los personajes a la nuestra y eso nos proporciona esperanza, nos da tranquilidad, nos hace ver que nuestra realidad no es tan mala como la creemos...

Así, a partir de las 9 de la noche, huimos por una hora de nuestra vida, para posesionarnos y apasionarnos de nuestros personajes favoritos y ver como sufren y viven las desgracias y alegrias que nosotros tenemos. 

Sus imagenes perfectas, prefabricadas, estereotipadas nos hablan de que "todos tenemos problemas" o "a cualquiera le pasa" y así evitamos sentir la soledad de la existencia al compartir las desgracias del otro con los demás...

La pregunta es: ¿por qué quiero vivir la vida del otro si tengo la propia? 

Desafortunadamente las novelas dan tema para la interacción social, no puedes no saber que ocurre con la novela de moda, sino estás "out". 

Lo malo también es que las novelas conforman actitudes y opiniones, y al estar frente a la televisión viendo la situación del otro sin poder participar más que de forma pasiva genera una frustración que se ve descargada en las personas mas cercanas a nosotros. 

Lo que quiero decir es que las novelas nos enseñan a meternos en la vida del otro, nos dicen que podemos ser jueces y emitir opiniones impunemente en la vida de los demás, nos conforman actitudes de personaje omnipresente que se aisla de las críticas o la retroalimentación del otro y nos da la posibilidad de huir de la opinión, haciendo que la única que cuente es la nuestra... Son pocos los que pueden huir de esta realidad. 

Por eso prefiero no ver novelas, estoy demasiado ocupado con vivir mi vida...

No hay comentarios: