Y el maestro Tanaka Shibui dijo (3)

Y el maestro Tanaka Shibui dijo:

 

La rama principal se llama Sashi eda, es lo que sostiene al árbol, y ésta debe ser lo mas fuerte posible, lo mas resistente posible. Es lo que le da flexibilidad y rigidez al bonsái.

 

El sashi eda, es la base del árbol, lo que une a las nebaris con las ramas que conforman el bonsái y le dan vida. Lo que comunica a las raices con el exterior, la que sostiene a todas las ramas que captan la luz del sol para que la vida se sostenga en las profundidades.

 

Esta rama principal es la que le da forma y sentido al bonsái, es la que rige el tiempo y el espacio, la que sustenta el exterior, la imagen que se presenta ante el espectador. La parte del bonsái que permanentemente hace una reverencia al espectador como muestra de respeto hacia su existencia.

 

Cada especie tiene una mezcla especial entre fortaleza y flexibilidad que determina su futuro, que mide su capacidad de sostener y resistir la estructura completa del árbol, es la parte que mas sufre el embate del exterior por que es la base o sustento del bonsái.

 

Sashi eda es disciplina, es austeridad y autocontrol, es mesura y equilibrio, es la visión de la vida tal como es, sin disimular o disminuir lo que se ve o se percibe.

 

La percepción de nuestra realidad depende de nuestro autoconocimiento, depende de lo que interpretamos como realidad. ¿Qué es lo que queremos ver? ¿Qué es lo que hay allá afuera? Eso mismo dice Sashi eda, eso es lo que nos enseña, a ver las cosas del interior al exterior. Desde la fortaleza interna, el exterior infinito.

 

La belleza total de un bonsái radica en una forma armónica de Sashi eda, en su forma principal, en su proporción. En la característica peculiar de la unicidad de su forma, en los contrastes de su vacío y volumen. En su justa dimensión, ni mas ni menos. Sino el equilibrio perfecto de su silueta y de su contorno.

 

Los bonsáis no crecen, los árboles no crecen, se “soldifican”, se fortalecen con el tiempo, ¿tu crees que las personas y las cosas crecen?, nada crece, nada se desarrolla, solo se soldifica, se alimenta del exterior y capa tras capa, se vuelve más fuerte. Los árboles con el tiempo adquieren la solidez necesaria, lo mismo que los seres humanos. Esas capas de tiempo son las que se adquieren del exterior, de la energía del medio ambiente que se fusiona con la corteza del árbol. Tu puedes leer la historia de un árbol en su corteza, de la misma manera en que puedes leer la historia de una persona en su rostro.

 

 

Lo mismo pasa con nosotros al observar al bonsái, lo que nos hace especiales, aunque seamos de la misma especie es nuestra Sashi eda, el armonía que tengamos con nuestra forma y naturaleza, nuestra distinción. Nuestro sello característico de existencia.

 

Si los árboles se pusieran a verse a si mismos y a auto criticarse por que no se parecen al otro, entonces todos los bonsáis tratarían de verse iguales, sin embargo, si somos mas observadores, nos daremos cuenta, que en los bosques, aunque existen muchos árboles de la misma especie, cada uno tiene su propia forma y naturaleza que los distingue y los hace únicos, esta diferencia la da el Sashi eda, la rama principal. La forma y gracia, sus contornos, texturas, sus vacíos y volúmenes hacen de él un árbol especial y diferente.

 

Si observas bien a un bonsái te darás cuenta que éste te habla, por supuesto esperarás a escuchar palabras y sonidos, pero el bonsái no te habla así, te habla en otro lenguaje muy distinto, te habla en el lenguaje de las formas y de los sentidos, cuando digo que un bonsái habla es por que escuchas sus silencios, sus vacíos.

 

Debes ser paciente y conocer el silencio, la soledad de los bonsáis, su inmaculada estoicicidad como seres vivos que pacientemente ven el tiempo discurrir. Sin preguntar nada, sin decir nada mas que la propia expresión de sus formas.

 

Que escuche aquel que quiera escuchar y vea el que quiere ver. El bonsái habla, susurra y a veces grita para aquél que es paciente y que quiere descubrir sus sonidos y lenguaje.

 

Lo mismo pasa con nosotros cuando entramos en contacto con el bonsái. Empezamos a escucharnos, empezamos a oír un distinto lenguaje que no es de sonidos, sino de significados. De motivaciones y de intenciones. Nos escuchamos y buscamos encontrar nuestra diferencia y unicidad a través de las formas de nuestro Sashi eda. ¿Cuál es nuestra forma?, ¿nuestra diferencia? ¿Nuestros volúmenes y espacios?, ¿nuestros silencios?, ¿cómo hablamos?, ¿los demás escuchan nuestro lenguaje? ¿ o seguimos esperando a que nos descifren?...¿somos pacientes o esperamos que el otro nos diga por que somos diferentes para saber que lo somos?.

 

El bonsái es eso, sashi eda, volumen, vacío, silencio y sobre todo, expresión de la existencia…

 

¿puede existir el vacío en un espacio?

 

Kuatsu… está dicho…. 

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