Por que recuerdo los 80´s...


Los 80´s, vaya época... Los noventeros y los dosmileros no entienden esa época de tanto cambio generacional.

Pero vayamos por partes. Los 80´s se caracterizan por ser una década atípica, no es el resabio de los hippies  sesenteros, ni de fiesta eterna como de los setenteros, tampoco está plagada de incertidumbre ni de televisión como los noventeros ni aspectos digitales como los dosmileros.

Los ochentas es una época de cambio y de transición. Somos los que preparamos el cambio para los noventeros, y dosmileros. Tuvimos el primer contacto con el videojuego masivo: Atari e Intelevision, aunque ya existía el Telepong en los setentas, pero no tenía cartuchos intercambiables como el Atari,  lo que dio paso a la masificación, conveniencia y customización en los 80´s gracias a esta innovación.

Nos tocaron los movimientos de "Llena tu cabeza de Rock" y "Rock en tu idioma" como enmancipación de la juventud y la creación de su espacio, el lanzamiento de MTV y el surgimiento del videoclip. El primer disco de "Madonna", "Michael Jackson", el boom de "U2", "The cure", "Metallica"y las "Power Ballads".

El símbolo con la mano de el dedo meñique, índice y pulgar tiene un diferente significado que para los noventeros y dosmileros, para ellos es "amor" o "rockear", para nosotros no, es un símbolo de rebeldía "demoniaca" gracias a Kiss.

Nos tocó ver por primera vez una computadora "en casa" con una Commodore 64, Atari 128 o una Apple IIe en la escuela, conocimos las primeras "laptop" o computadoras "portátiles". Nos tocó dejar atrás los sistemas "de tarjeta" por "Diskettes", así también la aparición comercial del fax, fotocopiadora e impresora de matriz que fueron los precusores de la era digital.

Vimos la comercialización masiva del Walkman para los casettes, la aparición del CD de música, y por qué no, el reloj de cuarzo o los tenis Nike, la aparición del teléfono celular y los "beepers". 

Así también nos tocó tener en casa, por primera vez, una videocasettera y poder ver películas que solo se veían en el cine, la primera "cámara de video" (bueno, los que podían comprarla). La televisión vía satélite, con unas antenas enormes llamadas comúnmente "parabólicas". (que por cierto, se debía mover la antena cada vez que se quería cambiar de "satélite" y ver otros canales).

Nos tocaron las primeras películas del "espacio" reales (aunque la guerra de las galaxias se presenta por primera vez en 1978). y las caricaturas de "Los transformers" y "los caballeros del Zodiaco", donde ya no el individuo era el centro de la historia sino la tecnología.

Así pues, a los ochenteros nos tocó ser la generación de la transición, del cambio de conciencia y la entrada al mundo digital de hoy. 

Lo que extraño de los 80´s es su colorido, su ánimo positivista y su matiz "underground". Su descaro, como diría una de las primeras canciones de Madonna: "I´m a material girl in a material world", o lo underground del movimiento "Rock en tu idioma" con Caifanes que decía: "Viento, detente muchos años" o "préstame tu peine y péiname el alma" como manifestación de esa conexión abstracta y cuasipoética con el individuo.

Tal vez el híbrido más explicito es la resultante de "Madonna" con "The cure" dos movimientos musicales totalmente opuestos, uno americano, festivo, colorido, abierto, franco, descarado, euclídico. Otro el inglés con The Cure, obscuro, negro, deprimente, profundo, hiperbólico.  Este híbrido es el que da como resultado unos 80´s bipolares.

Los ochenteros vamos de la festividad y alegría a la necesidad de extrañar nuestra "profundidad" oculta. Las caricaturas de "Astroboy", "Candy", "Heidi", "Remy" nos pusieron en contacto con nuestras emociones de una manera desmesurada que ahora ocultamos o disimulamos enfrente de los noventeros y dosmileros para no parecer "emocionalmente inestables".

Nos tocó el ánimo festivo de los setenteros y su fiesta eterna, su liviandad, su incomprensión debido a la influencia de los hippies y sesenteros. Nos tocó su música "disco" e influyó su colorido y emotividad. 

Pero los ochenteros encontramos nuestro  propio espacio retomando el colorido pero cuestionándolo y destruyendo sus estructuras. Nos dimos cuenta del problema de África y la hambruna, del sismo del 85, de la crisis económica producto de los excesos y arbitrariedades de los 70´s.  Nos tocó el comienzo de la enmancipación de la mujer mexicana y su identidad con Gloria Trevi.

Hemos visto la transformación de un mundo tradicional a un mundo digital y hemos sido partícipes de este cambio y de la pérdida de identidades. Del olvido de tradiciones, y costumbres. Jugamos con yoyos, trompos, baleros, canicas, papalotes, bicicletas,  y ahora solo oimos de Wii´s, tazos, Playstations, ringtones, facebooks, y emails

Escribimos a mano nuestras cartas de amor, y ahora solo son SMS´s y emails, nos tocó ver poca televisión por que habían pocos canales y casi ninguna TV tenía control remoto, ahora, con TV cerrada y controles todo es más fácil... o más difícil por que es mas complicado elegir entre tantas opciones que luego decimos "no hay nada que ver".

No sé que piensen ahora los niños, pero los padres nos horrorizamos de lo que vemos, es normal, esta transición de una generación a otra, de ver un mundo "tranquilo" a un mundo cambiante y digital nos hace buscar algo a lo cual aferrarnos ante tanto cambio. 

Los ochenteros "trastabillamos" generacionalmente, nos cuesta andar en este mundo de cambios, de velocidad y digitalización y añoramos "románticamente" nuestra época dorada donde todo era "color, ropas holgadas, música brillante" y se podía oír en el walkman los primeros acordes de "November rain...", sin tantas prisas...  



 

¡¡¡Ayer sufrí un colapso por archivitis!!!


O, ¿por qué demonios guardo tantas cosas?


Después de un año de haberme mudado de la Ciudad de México a Querétaro, nos decidimos a limpiar y a "escombrar" algunas cajas que por tiempo o accesibilidad no habíamos vaciado. 

¡Qué difícil es confrontarse a tantos recuerdos! y tantas cosas almacenadas en cajas y cajas. Es curiosa la capacidad que tenemos para almacenar y guardar tantas cosas y recuerdos. He migrado y depurado a través de mi vida por tantas mudanzas entre ciudades: De San Cristóbal de las Casas a Tuxtla Gutierrez, y de ahí a Monterrey, luego a la Ciudad de México y por último a Querétaro. Y sin embargo, aún arrastro cosas desde San Cristóbal. 

¡Por ahí me encontré el kleenex con que se secó las lágrimas mi prima en la boda de su hermana en 1986!, (ojalá que solo sean las lágrimas por que el kleenex estaba pegado...) ¿que neurótico obsesivo compulsivo puede guardar eso?... 

En la primaria sufrí un accidente, jugando burro pateado me lastimé, mismo accidente que aún resiento pues me dejó el tabique desviado. 

Mandaron a llamar a mi mamá de la escuela por el accidente, ella me sacó y me llevó con un médico para revisarme. Después, para que me tranquilizara me regaló una libretita con colorcitos... Estaba en 4o de primaria, y ¿adivinen? aún la conservo...¿para qué?... pues por si algún dia la necesito... ¿?

Como chamaco "de la calle", bueno, es que en mi pueblo era muy normal que todo el día estuvieras en la calle jugando, sufría del síndrome del "niño piromaniático cohetero" y pues me encantaba estar quemando cohetes, escupidores, triquis, etc.  Dentro de mis especialidades estaba el quemar cohetes sin cerillos, les quitaba la pólvora, les ponía una piedra plana encima, y con unas botas vaqueras pisaba fuertemente la piedra haciéndo que por la presión, la pólvora tronara... ¡adivinaron!, aún conservo la piedra (y uno que otro cohete "especial" para alguna ocasión importante)...

En un campamento jugamos "carreritas" en unos "canalones" que había cerca por los que corría agua a manera de acueducto, y claro, las carreritas eran con pedazos de madera, carbón o todo lo que flotara y se pudiera usar, y como gané varias carreras con mi pedazo de carbón, pues aún lo conservo por si se presenta otra oportunidad para competir nuevamente, no vaya a ser que me ganen...

Y que tal las 300 plumas encontradas por ahí, los apuntes de la universidad sobre arquitectura que en más de 12 años no he usado, mis archivos de información para el laboratorio fotográfico con todos los apuntes de químicos, aperturas para la ampliadora, y ni hablar de rollos sin revelar, pinzas para "negativos" y todos los casos que me sirvieron para la maestría y que, en algún momento voy a leer nuevamente...Aunque para el doctorado no me sirvieron para nada...

Me encontré toda mi colección de casettes ochenteros, disquettes de 5 1/4 y 3 1/2 Verbatim (los ochenteros sabrán de lo que hablo), solo me faltó encontrar el diskette con el sistema operativo para Apple IIe que seguramente ha de estar por ahí y un programa llamado "Banner" para hacer cartelones con impresoras de matriz el cual en algún momento, que me encuentre enfrente de una Apple IIe, podré usar nuevamente para hacer cartelones...

Me encontré la pluma "Bic" con la que firmé el título de la carrera, el primer "vale" que me dieron en "La Salle", un boleto de una fiesta de "Luz y Sonido" en mi pueblo, las listas de mis alumnos cuando comencé dando clases de foto hace 15 años, una nariz roja de plástico de payaso,  mi credencial de la biblioteca cuando viví en Barcelona, así como folletos de viaje y boletos de avión, tren, camión,y por qué no, de taxis... 

Fichas técnicas de películas fotográficas, y ni hablar de mi colección de gafettes que utilicé durante toda la universidad, corchos de botellas de vino, empaques vacíos de puros fumados y 10 cargadores de celulares de "antes", papeles doblados de dulces y chocolates... (por cierto, ahora que recuerdo, no encontré mi trapper keeper, la que guardé para uno de mis hijos....¿dónde habrá quedado...?).

En fin, la lista puede ser interminable de tantas historias concentradas en un solo espacio, rellenas de historias, de significados, de vivencias personales, de personas que coincidieron en algún momento y que de manera simbólica permanecían ahí cargando de recuerdos un objeto determinado, o tal vez ya olvidado. 

y ahora que el bote de basura actuó como un vórtice que condujo hacia un agujero negro que se tragó todo, solo queda esa sensación extraña de un vacío. De un extrañar un no se qué, un no se quién. Que de todas maneras estaban en la inexistencia por encontrarse almacenados por ahí, pero ese valor simbólico de permanencia, de existencia es el que se extraña... 

O es el vacío de un obsesivo compulsivo que necesita más espacio en su casa para seguir almacenando más cosas y llenar esos nuevos espacios con más recuerdos...



El caballero de la noche...

Despuntando al alba, después de pasar la noche en vela, ha llegado el momento de partir, despierto con voz firme a mi escudero, responde con un gruñido y luego de un rápido despertar soñoliento se levanta para calentar agua y poderme asear antes de vestirme, el sol comienza a acariciar las montañas con sus rayos, la brisa despeina y juguetea con mis cabellos, el rocío humedece mis barbas y hace que reluzcan con un brillo especial y casi mágico. 

Las flores despiden su aroma, la niebla que cubría el campo ahora poco a poco desaparece con los primeros rayos del amanecer. Antes no me percataba de estos detalles,  odiaba las flores y los amaneceres. Estaba tan ensimismado con los placeres mundanos que no me percataba de los detalles, pero ahora, puede ser que por mi inexorable destino me dé cuenta de este amanecer tan extraño, misterioso y cotidiano. No sé a que se deba, será algún presagio, alguna despedida.

En lo alto vuela un águila, sonrío al creer que es un buen augurio pues es el símbolo que llevo en mi escudo y el rostro que se esculpe en mí al ponerme el yelmo, es mi estandarte, y quiero creer que esta águila me indica que no debo temer, que debo luchar confiando en mi fuerza.

El escudero me interrumpe en mis cavilaciones, el agua está lista, debo asearme, el hambre me recuerda el ayuno, pero no debo ingerir nada hasta después de la lucha, es el ofrecimiento hacia los dioses para pedir misericordia y fuerza durante la lucha.

  Me desvisto, tomo un trapo que me brinda el escudero y lo humedezco en el agua tibia, lo restriego por todo mi cuerpo, y éste me lo agradece después de una noche en vela hincado junto a mi espada, siento como el viento me arrebata el poco calor que me da el agua tibia y hace que el cuerpo se estremezca, no se si por el simple frío o por el destino que tengo que cumplir.

 Después de asearme, me visto con la ropa de guerra, flexible, suave, pero resistente, de brillante color que se adhiere a mi cuerpo como una segunda piel, que extraño, mi cuerpo reacciona como si fuera la primera vez que siente, me percato de tantas sensaciones que se habían olvidado por convertirse en costumbre, y ahora regresan pero con una fuerza avasalladora que hacen que disfrute cada instante, cada milésima  de segundo, cada  fibra de piel que se estremece, será por mi destino del día de hoy.

   

Poco a poco voy cubriendo mi cuerpo con la armadura, primero las piernas, en que cada parte se adhiere y se fija a mi cuerpo ensamblada de forma perfecta, protegiendo mi cuerpo pero a la vez permitiendo la movilidad. Después, el pectoral y la espalda, que se fijan fuertemente para evitar el movimiento o el desprendimiento ante una embestida, o algún hueco que me convierta en vulnerable ante mi oponente. 

Veo los ojos de mi escudero, se muestra perturbado, con una mirada distante, pero sus movimientos firmes y precisos como autómata me dicen que su psique bloquea el instante en el que está viviendo, solo hace lo que tiene que hacer, nada más. Me doy cuenta de lo solo que estoy en el mundo. Solo con mi destino, el inmutable destino que no está escrito o que quiero creer que yo lo escribo. No lo sé, y mi escudero que no me ayuda  con el misterio del destino, está muy ocupado con el suyo...

 Al fin termina la ceremonia de la investidura de caballero, la espada afilada está en su funda a mi costado, toda la noche le he sacado brillo para esta lucha. Me hinco y rezo hacia los cuatro vientos, y el cenit, queriendo creer que dios existe y me escucha, sé que he sido un gran blasfemo y que siempre he negado su existencia, pero hoy, precisamente hoy, quiero creer en él, quiero creer que existe un mundo mejor, mas allá de las estrellas, en donde me puedo refugiar. 

No quiero partir a la batalla pensando en que mi vida es muy absurda y que a mi muerte mi existencia se desvanezca como el polvo sin dejar huella, solo estelas de partículas que ocupan el todo y no son nada. Quiero creer en ese dios para que en este momento mi vida tenga un sentido ante la horrorosa y fatídica realidad.

     El escudero me regresa a la realidad, mi fiel corcel negro está listo, inquieto relincha y muerde la brida ansioso, patea y rasca la tierra como indicando que está listo para el viaje hacia lo ignoto, me acerco y le acaricio la frente, mi fiel compañero de luchas y batallas que tantas veces me salvó la vida. Me observa con sus grandes ojos obscuros presintiendo el destino.

  Me acerco a un costado, pongo el pie en el estribo, me impulso y  quedo sentado sobre el lomo de mi corcel negro. El escudero levanta la mano y me ofrece mi yelmo, lo tomo con la diestra y me  lo pongo lentamente hasta comenzar a ver el mundo a través de dos agujeros que asemejan los ojos de un águila. La adrenalina corre por mi cuerpo y me estremezco, mi corcel lo percibe y relincha inquietamente, tomo la brida, volteo a ver a mi escudero que se ha quedado perplejo ante tal escena de un majestuoso caballero montado en su corcel dispuesto a enfrentar la muerte. 

Lo veo por ultima vez, me despido de él como si saludara al mas alto mando del ejercito al que pertenezco, lo hago como un tributo a los años de servicio que recibí de él. Lo hago pues no sé si regresaré. Él se quedará aquí en el campamento, esperando a que vuelva. En éste viaje no me acompañará por que en éste viaje se regresa o no se regresa, el quedar herido es morir. Por eso no puede acompañarme, no puede curarme ni salvarme. Sabe que si no regreso en 3 días es que he muerto y podrá regresar a su casa  no como esclavo, sino como hombre libre, le he dado un salvoconducto en donde le otorgo la libertad. No sé si regresaré, solo sé que enfrentaré mi destino.

 Clavo las espuelas a los costados de mi corcel y éste emprende la cabalgata por el sendero, mi escudero apenas levanta la mano para despedirse de mí, y veo como se queda petrificado cuando desaparezco por el bosque cabalgando hasta mi destino...

    Paso veloz por entre el bosque y los arboles. Solo retumban los cascos de mi corcel al golpear las piedras. El agua del arroyo que acabo de pasar refrescó un poco mi piel y me recordó que sigo vivo unos instantes más. El movimiento de mi corcel hacia adelante y hacia atrás me impulsa ante mi destino. 

Siento el poder del corcel mezclado con el mío, los puños apretados, aferrados a la brida, el viento golpeando mi rostro, recordándome el sabor de la libertad, sintiendo que las patas de mi corcel no tocan el piso. La velocidad me recuerda lo efímero de la vida y lo absurdo de las normas que me impone el destino y que he creído que deben regir mi existencia, el absurdo significado de la vida y cómo la sociedad se encargó de decidir por mí sin darme cuenta de lo que yo quería. Pero ahora es tarde, mi compromiso es más fuerte y cumpliré con mi destino aunque mi vida esté de por medio...

El café...



Hoy quisiera una simple charla de café
sentir el olor y el aroma el calor de la taza
Platicar y deshilvanar los nudos de mi historia
enredarlos nuevamente en otra razón

Sorber un trago sentír el sabor amargo
los tonos obscuros de los matices en el paladar
Saber que me acompañan y que estoy ahí
sin prisas ni remordimientos sin culpas
solamente ahí tomando un café

El calor de la taza trasminando en la mano
el devenir de la plática filosófica sociológica
vanal amena divertida y cómica
la otroreidad disfrutando la compañia

el muerto por fin sintiéndose vivo
la lectura del café cuando este se ha ido

Y por fin después de tanta charla y
que el mundo se ha detenido
continuar con mi vida en un interminable
tejer como Penélope y su hilo

La escritura o, ¿como escribir?...


A veces me preguntan: ¿como escribir?, ¿de donde vienen las ideas?, ¿como escribes?, o si sé de cursos donde enseñen. La verdad es que no tengo respuestas para ninguna de ellas. Si bien lo que puedo hacer es especular.

Las ideas surgen solas, parece un cliché pero así es, a veces los personajes toman vida propia, la historia se desarrolla sola, surge de algún rincón del subconsciente. A veces son historias olvidadas que en determinado momento toman fuerza y se manifiestan para ser contadas de manera vehemente, otras veces, son historias escuchadas por ahí que te llegan por el azar y que buscan alojarse en tu memoria.

Por eso creo que el escritor es el vehículo, el medio, la forma en que se materializan las historias y los personajes, nada más. 

El escritor solamente se deja llevar, como "medium" para manifestar la personalidad y los deseos de las historias que cuenta, no las inventa, no las escribe, solo las traduce. Entra en trance, se hipnotiza y luego, vienen las manifestaciones.

A veces cuando escribo siento que no se cual es la historia o como terminará, solamente se que algo quiere manifestarse y ser contado. Es una sensación extraña, pero aunque no lo crean, a veces tengo que leer la historia una vez que he terminado de escribir para ver de que se trata o como la escribí.

Mario Bellatin tiene una escuela para escritores en México, pero lo más curioso es que él enseña lo que no es escribir, y el participante se ve en una encrucijada que, al terminar el curso, está más perdido de lo que estaba antes. Bellatin dice que no es factible enseñar a escribir, que enseña la antiescritura como un ejercicio para huir de los vicios académicos. 

Yo concuerdo con él, en la escuela se puede aprender a escribir correctamente, con estructura, con correción de estilo, buscar una trama, un tema, definir y describir la personalidad de un personaje, su psicología, sus actitudes, etc, pero eso no te hará escritor, puesto que eso no garantiza que los "personajes" se te presentarán con sus historias para ser contadas.

Pero creo que hay otra manera para aprender a escribir, es más lenta, más imprecisa, como escuela libre (algo así como "escuela de escritores Montessori"), esta escuela es la lectura, es sumergirse en los libros, devorarlos, saborearlos, desmenuzarlos, enredarse en ellos y los personajes, vivir las historias, sufrirlas, gozarlas, y cargarse tanto de tantas letras e historias que la única manera de poderse liberar de esa presión que generan sea el escribir.

A veces los temas surgen de la nada, se arrastran hasta tocarte y pedirte que les des forma, cuerpo, existencia. Así que sientas a los personajes en un "divan" imaginario y dejas que te cuenten su vida, sus penas o alegrías hasta que ellos quedan libres. Tu te quedas con su historia, cargas sus penas durante mucho tiempo hasta que te conectas con las palabras y éstas fluyen y te guian para escribir esa historia que traías atorada.

No se si lo hago bien, no se si soy buen "medium" para escribir esas historias, solo sé que mientras me sigan visitando los espectros y quieran que yo cuente sus historias, éstas seguirán materializandose ante mi para ser contadas...

¡¡¡Ayer se rifó el Ipod!!!


Ramón como coordinador del proyecto de ventas, quería incentivar a sus nuevos vendedores. Personas de escasos recursos que habían sido reclutados para tal efecto. 

Lucinda, encargada de la vinculación con los vendedores veía con buenos ojos que la convocatoria de personal había sido aceptable. Ya que entre ambos, habían diseñado un genial plan de incentivos para motivar a la venta: los vendedores que superaran la cuota de venta, participarían en la rifa al final de la semana. 

Proveniente de Tapilula, Carmen tenía 18 años y 3 hijos. Tuvo su primer hijo a los 14 cuando sus padres la "presentaron" a un señor que había contribuido con algunos recursos para la familia con tal de que Carmen pasara una noche con ella. Sin chistar tuvo que aguantar y tolerar todo tipo de caprichos de este "señor". De esa relación nació Guadalupe, ahora de 4 años. 

Poco después, se arrejuntó con un joven del pueblo, con el cual tuvo los otros hijos: Armando y Eligio. Sin embargo, un día regresó el "señor" que quiso volver a ejercer sus "derechos",  pero al imponerse el marido al "señor", éste fué baleado, muriendo al instante y dejando a Carmen a los 17 viuda y con 3 hijos desamparados.

Carmen denunció los hechos, y el "señor" tuvo una orden de aprehensión, sin embargo, gracias a sus influencias en el gobierno, sólo quedó ahí para él, pero para Carmen, fué una sentencia de muerte, por lo que tuvo que agarrar a sus hijos, y refugiarse en otro estado donde vivía su hermana para que el "señor" no la encontrara.

Por eso Carmen veía en este trabajo una forma de ganar dinero para sus hijos y poderlos mantener. Sabía que era un ingreso seguro, por lo menos el sueldo base. 

Martína era una mujer de 25 años, casada, con 5 hijos, su marido era albañil, y le encantaba "empinar el codo" o más bien, era alcohólico.  A pesar de ser responsable y de trabajar duro, el dinero como albañil era variable puesto que dependía de que se acomodara en alguna obra. En estos tiempos, no había nada, así que destinaba su tiempo en el tianguis como carretero.

Martína se levantaba a las 4 de la mañana para hacer los tamales que vendía a la entrada de una maquiladora, tenía que estar ahí a las 7 de la mañana con su puesto para que los empleados desayunaran. Después de eso, corría para poner el puesto de elotes en el tianguis, y por la tarde se hacía cargo de sus hijos y los de su comadre. Aprovechando este tiempo para hacer las labores del hogar y estar un poco de tiempo con sus hijos.

Encontró en este trabajo una forma de recibir mayor ingreso del que tenía, ahora no era temporada de elotes, por lo que tenía que buscar otros ingresos y acomodarse en otro trabajo de mientras... 

Bulmaro era un joven que había embarazado a la novia, y ésta -Charo-, ya vivía con él en la casa de sus papás. Trabajaba como ayudante de un vendedor de hotdogs, pero este trabajo solamente era por las noches, ya que este puesto se ponía a las afueras de los antros por lo que tenía las mañanas libres, su niño estaba por nacer, y sus amigos lo estaban invitando frecuentemente a tomar la "caguama" por las mañanas, así que pensó que con un ingreso adicional podría ayudar a solventar los gastos de la casa y alejarse del vicio.  

Lucinda le presentó a Ramón la lista de artículos que podrían rifar ese sábado: Una olla expres, una plancha y un Ipod.

Ramón se interesó de inmediato en el Ipod, era algo novedoso que todos querían en la empresa y hablaban del nuevo modelo, algo que estaba en boca de todos, y por supuesto, era un objeto de deseo, inclusive para él mismo. Por lo cual eligieron que para ese sábado se rifaría entre los empleados la Ipod. -Con esto sí se motivan- Pensó para si mismo.

El día de la rifa, todos estaban a la expectativa, era la primera semana de trabajo, Carmen, Bulmaro y Martina estaban entre los que se rifaría el objeto sorpresa. Carmen esperaba que fuera dinero, así podría ayudar con los gastos de la casa de su hermana. 

Martína ansiaba el premio, nunca se había sacado nada. Bulmaro por su parte, esperaba que fuera algo útil para su casa, por que no quería seguir viviendo con sus papás.

Lucinda puso todos los nombres escritos en papel dentro de un bote, el cual agitó para que éstos se mezclaran. Ramón de forma parsimoniosa y para acrecentar la emoción, dijo que sería mejor sacar primero el nombre del ganador, y luego dirían cual sería el premio, ansiaba ver la cara de emoción y de sorpresa ante tal acontecimiento...

Introdujo la mano dentro del bote, extrajo un papel, lo desenvolvió lentamente y leyó al ganador de la rifa: ¡Carmen Patishtán Puc!.

Todos aplaudieron, Carmen emocionada, ¡no lo podía creer!, ¡La suerte le sonreía!. Se levantó y se acercó a Ramón quién de una bolsa negra extrajo la caja plástica conteniendo el preciado I pod...

Carmen se quedó impávida, luego pensó que dentro de la cajita transparente encontraría dinero... Lo único que encontró fué un cuadrito de color verde con una ruedita en el centro y unos "alambres" blancos... no sabía que decir...

Ramón interpretó el asombro de Carmen como de emoción, se sentía satisfecho hasta que Carmen habló...

¿Qué es esto? -preguntó-

-Es un Ipod -respondió Ramón en tono seguro como conocedor del tema...

Carmen no sabía si preguntar o no para no parecer ignorante, así que cuando habló pareció un pequeño susurro...-Es que no se que es eso-

Ramón con tono tolerante y paciente le explicó: Es un dispositivo de almacenamiento de música... Lo conectas a la computadora...(¿?) y... -Ramón comenzó a dudar-... bajas un programa de In...ter....net..., que .... se llama "aitunes"... -Ramón cada vez estaba mas nervioso y se sentía cada vez peor- , y ahí... grabas tu mús...ica..., pa...ra.... escucharla....

Carmen no entendió nada, no sabía que era nada de lo que le había dicho Ramón... Silenciosamente guardó su premio y se despidió de todos...

El lunes Carmen se presentó orgullosa, por fin había entendido que era todo eso que le había dicho Ramón, se acercó a él como cómplice y le dijo:

Ya ve que si se para que es esta cosa, mi hermana me explicó y me lo puso... y luego se abrió el suéter y le mostró a Ramón el famoso Ipod. 

Carmen había amarrado los audífonos en forma de collar, y el colguije era el Ipod. 

Así que remató...-Esta es la primera joya que recibo, Gracias señor Ramón ya se como se usa...-

El renglón torcido de Dios, o por que soy ateo...



Habrá que aclarar antes que nada algunos términos mal entendidos por algunos sino por muchos...

Ateo, proviene de la unión de a- que significa "sin", y theo que significa "dios". Así pues el ateo es aquél que no tiene dios. Existen diferentes malinterpretaciones de su significado. A través de mi experiencia he encontrado primordialmente 3 tipos de ateos:

El ateo "anticatólico", que reniega y critica la iglesia católica, lo cual quiere decir que no es ateo, solo un resentido religioso.

El ateo "desubicado", que critica a la religión, cualquiera que sea, y está en contra de dios y de sus creyentes, busca bajo todos los argumentos posibles destruir las creencias de las personas que si creen en dios.

Los ateos "reales", que respetan las religiones y a los creyentes y fundamentan su ateísmo bajo principios lógicos y racionales.

Existen también los "escépticos" y los "agnósticos" que son confundidos con los ateos. Los agnósticos son aquellos que, como la ciencia o la religión no han podido comprobar o desmentir la existencia de dios entonces esperan a ver que pasa, mientras tanto no saben si decir que si o que no, a lo cual yo considero una posición mediocre, ya que no se comprometen con nada. 

El escéptico es igual, duda de todo, por lo cual, el escéptico es también un agnóstico. El escéptico se basa en el método científico para comprobar todo, lo cierto es que sufre de parálisis por que el método científico es falible por algo muy sencillo, ya lo decía Sócrates, "yo solo sé que no sé nada, por que para conocer la totalidad de algo, debería ser yo mismo la totalidad de ese algo, y si estoy sujeto a solamente lo que perciben mis sentidos, entonces no puedo ser el objeto mismo, por lo consiguiente no puedo conocer ni saber nada de eso".

Por lo tanto, el verdadero ateo es aquel que solamente cree en algo: su voluntad. El ateísmo es una posición contraria a la visión religiosa, sin embargo, la religión necesita de los ateos para evolucionar. Puesto que éstos son los críticos de la religión y de su visión. No se contraponen los puntos de vista, se complementan. Es como el ying-yang que necesita del uno y del otro para coexistir. 

Para un ateo no existe una vida en el más allá, ni tampoco un dios en el cual confiar o al cual encomendarse, tampoco existe un "camino" establecido. Solo existe el hoy, este instante de la existencia, y esta vida para vivirla, no tiene por que renegar de la iglesia ni de la religión, más bien respeta las posturas cosmogónicas del otro como una alternativa distinta a la de él. 

Ser ateo es mucho más complejo de lo que creen los demás, primeramente hay que luchar contra la segregación de los creyentes, segundo hay que tolerar a los religiosos extremistas que quieren "convencerte" de la existencia de dios, o de los falsos "ateos" que quieren encontrar en ti eco para sus reproches a la iglesia/religión o su agnosticismo. Tercero, hay que trazar el propio camino creyendo en el bien y la voluntad, consciente de que cada acto es producto de la voluntad misma y nada más. El ateo se obliga a ser responsable de cada uno de los actos que lleva a cabo o le suceden, nadie más es responsable.

El ateo no puede creer en el destino, el determinismo ni en el positivismo, puesto que estos conceptos están asociados a dios, por el contrario, la visión atea es constructivista. El ateo tampoco es "socialista", "comunista" ni "rojillo", esas son posturas políticas, no cosmogónicas.

¿Qué es pues una visión cosmogónica?. La visión del cosmos y su contenido, para un ateo, el mito creacionista no puede ser explicado por la voluntad de un dios que quiso que existiera, para un ateo, existimos por una serie de factores bioquímicos que se combinaron para dar la "vida" como nosotros la entendemos, y nuestra consciencia es consecuencia de la necesidad de supervivencia como especie, como el último mecanismo para la preservación de la especie humana.

Como no existe "vida después de la vida" ni tampoco "más allá" más que el que hay acá, entonces solo existe una oportunidad de existir, de dejar huella, rastro o influencia a través de la voluntad. De ahí la furia por la existencia de esta vida, por que no habrá más, no habrá reencarnación como los budistas, ni regreso de Yaveh, ni paraiso, ni nirvana, ni nada más que esta vida, por lo cual aprovechan al máximo cada instante.

Como dios no rige los destinos, ni existe como un ser bondadoso que guia o dirige, la dirección pues de la vida individual y personal recae únicamente en la responsabilidad del individuo y su voluntad de existir, crear e influir en su medio ambiente.

Para el ateo dios no existe por que no tiene razón de ser, de existir, puesto que los designios mismos son regidos por la conciencia, la voluntad y el espíritu.

Habrá que diferenciar entre alma y espíritu, puesto que no son los mismos. El "alma o ánima" de las cosas comienza con Aristóteles que la definía como: "determinada realización y comprensión de aquello que posee la posibilidad de ser / realizado”,  o la descripción de Heidegger del "Ser ahí", el espíritu por el contrario, proviene de la palabra "spiritus" que quiere decir literalmente: Viento o soplo, y que se refiere a lo que nos quiere decir o remitir a perfección de forma abstracta.

Así pues, los ateos creen en el alma como la conciencia del hombre mismo y no como la vinculación con dios. Creen en el espíritu pero como el ánimo de la voluntad para tender a la perfección. 

Ni alma ni espíritu están vinculados a un ser superior, o a un dios, para el ateo no existe ser superior, ni tampoco inferior. Solamente el alma y el espíritu del hombre que a través de la voluntad, se aspira a la perfección como camino elegido.

Los verdaderos ateos no están en contra de las religiones, ni siquiera en contra de dios, simple y sencillamente éste no existe para ellos ni tiene razón de ser. Respetan a los creyentes de la misma manera que esperan que los creyentes respeten sus ideas, y la alternativa de seguir por un camino alterno trazado libremente por cada persona y su voluntad.


Los diferentes tipos de amantes...



A través de nuestra vida vamos teniendo un grupo de amantes que nos van conformando y que dejan su huella, ya sea en el alma, en el sexo o en las ideas.  Estos amantes dejan su huella debido a que han amado algo de nosotros, o nosotros hemos amado algo de ellos contrario a lo que se entiende por amante hoy en día, como la persona que, teniendo pareja, engaña con otro. 

Habría entonces que definir qué es amante: según la Real Academía de la Lengua Española se define como aquel que ama, se dice de las cosas en que se manifiesta el amor o que se refieren a él. 

Sin embargo, debido a lo anterior, me aventuro a proponer una clasificación de los amantes, los cuales pueden ser catalogados en tres: el amante del instinto o sexual, el amante sentimental o del corazón y el amante de la razón o de las ideas. 

El/la amante del instinto o sexual es aquel que amamos o nos ama por puro instinto sexual, por el deseo, esos/esas amantes que nos enseñaron como nuestro cuerpo puede ser incendiado, como con una sola mirada es factible que el sexo se altere, modifique su condición. 

Aquél/Aquella que nos enseñó o nos descubrió, el/la que nos provocó, liberó nuestra animalidad,  desfió nuestro pudor y nos enfrentó con nuestras pasiones. Aquél/aquella amante que con un solo roce podía hacer que nuestro cuerpo se estremeciera, vibrara o simplemente explotara de forma febril y sin control. Aquél/aquella que nos enseñó como perder la cabeza y olvidarnos del mundo en un instante.  

Aquel/Aquella que trazó un mapa de nuestro cuerpo, pues lo recorrió lentamente como si quisiera aprender el camino para regresar cuando quisiera. descubrió y conquistó valles, montañas, selvas y caminos, y fué a final de cuentas un conquistador/conquistadora de esas tierras vírgenes, ignotas y aparentemente inalcanzables. 

El segundo/a amante es aquél/aquella que sabe amar, conoce los secretos del corazón, es aquél/aquella que hace suspirar melancólicamente en las tardes lluviosas, de el/la que se extraña la poesía, el sentimiento, el vacío, el silencio. La paz compartida, los sueños románticos, los sentimientos confluidos.

Aquel/Aquella que te hace sentir invencible, poderoso(a), que puedes conquistar el mundo a su lado,  que todo es absurdo si no está. Que te llena el corazón, que te hace descubrir sentimientos que no conocías o que no creías que podrías tener. Aquél/Aquella que te hace sentir mariposas en el estómago, que te suden las manos, que te tiemblen las piernas, se te entrecorte la voz, y te falte el aire. 

El/la que te ayuda a conocer el mundo a través de sus ojos, el/la que te enseña a amar el mundo, a amarte, a saber que vales y que importas, aquél/aquella que sabe sacar lo mejor de ti. Y sabes que solamente esa persona tiene una llave secreta que abre una pequeña puerta en tu corazón y sabe como usarla...

EL tercer tipo de amante es el amante racional o intelectual. Aquel/aquella amante que te interesa y que te estimula la mente, que te enamora a través de las palabras, con su voz, con su convicción y sus ideales. 

Te gusta estar a su lado por su fuerza y liderazgo, por sus ideas tan avasalladoras, por sus razones, y sus visiones, buscas su compañía por que te agita mentalmente, te escucha, y sabe lo que piensas,  buscas su compañía por que sabes que siempre te dará una opinión totalmente distinta a lo que esperas y te romperá los esquemas que tienes, te enseña los silencios reflexivos, los espacios meditativos, y la convicción de las ideas. 

Tal vez lo más complicado de los/las amantes es la vinculación que tenemos con ellos/ellas, puesto que nos han dejado huella, sin embargo, esa huella se imprimió en un determinado momento de la historia, como esa fotografía del título de la universidad, y que después de 10 años volvemos a ver y nos recuerda esa época, pero nos damos cuenta que ya no somos lo que fuimos. 

El volver a ver a alguién que nos transformó, - como diría Spinoza Sub especies aeternitatis, (desde la perspectiva de la eternidad)-, podría rompernos el sueño de aquél que en algún momento fue algo maravilloso, podría ahora con el camino muy andado, verse muy precario y vacío. 

Lo más desafiante de un/una amante es que de esa persona se aprende, se descubre, se crea, sin embargo,  solo es por un breve tiempo, debe ser así, puesto que el aprendizaje no es exponencial, la intensidad de su paso debe ser breve para lograr el cambio, el deseo, la añoranza, el vacío. 

El/la amante debe ser ese tiempo para que la crisálida se convierta en mariposa, es esa voluntad, ese instante, ese deseo que nos impulsa a salir del capullo y abrir las alas para volar. Su paso es indispensable, pero su añoranza también.

Tal vez el/la amante no sepa de su importancia para el otro, tal vez el otro forme parte de la miriada de historias en su vida, pero las grandes historias se conforman de hitos y de relatos fantásticos, y que con el tiempo se convierten en mitos plagados de recuerdos y de historias para ser contadas y añoradas...


Bugs neuronales...



!Y la Cheyenne Apá!


Una de las cosas que más me preocupa como individuo que se ve inmerso en las nuevas tecnologías, es el avance de la ciencia y sus posibles aplicaciones a futuro. 

Recientemente leí un artículo sobre un "gurú" de la mercadotecnia que está haciendo investigaciones de cómo funciona nuestro cerebro para observar sus reacciones ante las diferentes marcas que se le presenten, de tal manera, que al entender nuestras reacciones, es factible predecir, medir y sobre todo, influir en nuestro cerebro para que tengamos siempre determinadas marcas. 

Ésto se puede antojar hasta cierto punto utópico o lejano, pero lo cierto es que existen ciertas teorías que nos pueden hacer reflexionar ante esta investigación. 

Existe una línea de investigación que se denomina memética que proviene de la contracción de genética y significado, memética pues, quiere decir: genética del significado. Lo que han buscado estos investigadores es aplicar el logaritmo o ecuación matemática de la genética que determina las mutaciones de padres a hijos, a la replicación de las ideas. 

En pocas palabras, ¿cómo y por qué se reproducen las ideas en nuestra mente?, ¿por qué unas sobreviven (como la idea de dios, la creación, apocalipsis) y otras no?. Estas ideas comienzan en las investigaciones de Richard Dawkins con el libro "El gen egoísta" en donde se plantea que existen unidades de memoria que se replican para sobrevivir llamados memes, estos memes se combinan de cierta forma para convertirse en unidades de "cultura" llamados Memeplexes y explanamemes.

La cultura es  todo lo que nos conforma como individuos, que nos ayuda a adaptarnos a cierto medio ambiente y que nos permite sobrevivir, no por algo nacemos solamente con el 25% del "software humano" cargado, y el otro 75% se desarrolla principalmente en los primeros 7 años de vida como forma de adaptación al medio ambiente. 

Según Eibl Eibesfeldt en su libro Human Etology, como seres humanos aprendemos por medio de la imitación de conductas sociales y culturales, dentro de estas manifestaciones culturales y sociales podemos pues, aprender también a través del lenguaje "replicando" los aprendizajes e imitando los comportamientos a través de asociaciones simbólicas, esto como aprendizaje imaginativo, no solamente aprendemos "haciendo" sino también "leyendo", "escuchando", "viendo", etc. 

De hecho, Jacques Lancan nos dice que nuestro cerebro aprende y funciona a través de un "lenguaje" cerebral que utiliza metáforas y metonímias para expresarse y manejar la información de manera simbólica. Así, el ser humano funciona a través de "pulsiones" que rigen su comportamiento, estas pulsiones son consecuencia de los aprendizajes sociales y ambientales. 

Daniel Denett en su libro: "La conciencia explicada", basado en la neurociencia explica como funciona nuestro cerebro, por una parte tenemos el "cerebro" Von newmaniano que es el que se encarga de los procesos secuenciales y lógicos, el cálculo, y lo espacial, y por el otro lado tenemos el "cerebro" Joycesiano que es el encargado de los procesos perceptuales, volumétricos, es el que controla primordialmente toda la información o "input" de los sentidos.  
El trabajo en conjunto de ambos "cerebros" dan como consecuencia la consciencia. Si un mensaje posee características lógicas y visuales, entonces es factible que se cuele en la consciencia y se aloje en la memoria, de ahí que las marcas trabajen en "slogans" para aludir a la parte Von Newmaniana del cerebro en forma de códigos de lenguaje y el logotipo para aludir al cerebro Joycesiano o visual, de esta manera, un logotipo y un slogan aluden a ambos "cerebros"  por lo que pueden llegar hasta nuestra consciencia.

Lo desafiante de todo este rollo es que es factible "diseñar" y difundir un "bug neuronal" que se anide en los cerebros y que se mantenga ahí alentando nuestro consumo y nuestro deseo.

 Para los mercadólogos, esto es un sueño hecho realidad, esto garantiza las ventas de manera sostenibles.  Pero lo realmente preocupante es que se pueda influir de manera determinante en nuestro cerebro sin que nosotros nos percatemos.

Freddy Kruger (sip, el de Pesadilla en la calle del infierno) nos generaba una sensación bastante avasalladora por que se introducía en los sueños, en donde no era factible que pudiéramos contrarrestarlo y atacaba desde adentro hasta matar al personaje sin explicación aparente para los de "afuera". Desde el último bastión de la libertad humana, nuestra mente.

Lo interesante es que al conjuntar neurociencia con biología del comportamiento humano, etología y psicología es factible diseñar mensajes que, aludiendo a cuestiones culturales, puedan penetrar nuestras barreras perceptuales, para llegar a nuestra consciencia y alojarse firmemente en la memoria, de tal manera que, a través del lenguaje pueda replicar hacia otros individuos y de esta manera sobrevivir para generar recordación y ventas...

(! Y la cheyenne Apá!)

Lo preocupante es que esta aplicación diseñada para niños menores a 7 años en los cuales las defensas perceptuales no han sido desarrolladas aún, pueden generarles "bugs neuronales" o errores de programación en el software "humano" de tal manera que los niños se vuelvan leales a marcas las cuales no saben evaluar o puedan predisponerlos a su consumo como pudiera ser una marca de cigarros o de alcohol...


Creo que lo más importante es desarrollar una actitud crítica ante la publicidad, ante las marcas, promover que se elimine la publicidad enfocada hacia los niños, y permitir que desarrollen libremente sus defensas perceptuales para determinar y elegir sus hábitos y costumbres de consumo de acuerdo a todas las opciones del mercado y no solamente aquellas que poseen grandes recursos aplicados a la publicidad.  Pugnar pues por una "igualdad" en el derecho de elegir marcas y servicios, y sobre todo luchar por una libertad de pensamiento...

Me dedico a la mercadotecnia, cabe aclarar, pero también creo que la mercadotecnia no contempla algo que es su valor social, su posible utilización en la mejora de la cultura y los hábitos y no solamente el incrementar ventas o actitudes positivas ante una idea en si beneficiosa para algunos, (como la publicidad de partidos políticos o reformas energéticas sean a favor o en contra) o para las marcas en sí como negocios.

Creo que es posible gestar propuestas de cambio social a través de la modificación de actitudes de los individuos para ser mejores a través de las herramientas de la mercadotecnia que generen un país mejor.  La aplicación de todas estas teorías como forma de mejora social y no solo, nuevamente, para beneficio de algunos cuantos...

Durmiendo el sueño...




O los cardúmenes de la soledad.....

A veces me pregunto por que vamos agrupándonos como especie, en pequelos grupos, como si quisiéramos pertenecer, como diluirnos en el otro, para compartir nuestra soledad como individuos. "Deja que tu muerto platique con mi muerto para sentirse vivo".

A veces creo que nos empecinamos en dormir el sueño de los otros y permitimos que los otros adormezcan los nuestros, como si quisieramos perdernos en la igualdad, en la masificación para pertenecer a un grupo anodíno y vacío. 

Quisiéramos ser el otro, para ser nosotros mismos.  Quisiéramos perdernos en el olvido para encontrarnos en cada instante del presente para existir, para vivir esa fugacidad del presente sin darnos cuenta que nada nos garantiza el futuro ni nuestra existencia para el otro.

Quizás nuestro pretexto sea la trascendencia, tal vez así queremos disimular nuestra existencia y disculpar al azar por habernos permitido existir en este tiempo y espacio, y además compartirlo con el otro que busca lo mismo.

Si nos diluimos en la masa, en el cardúmen para no sentir la soledad de nuestra existencia, perderemos la habilidad de poder soñar, por que el secreto del cardúmen para mantenerse unido es la homogeneidad de sus miembros, su similitud, su igualdad. 

Tal vez el que no pertenezca al grupo correrá más riesgo de morir en la soledad, fuera del grupo, lejos del cardúmen. Pero será aquel que se ha arriesgado mas allá, teniendo sus sueños de libertad, de conocer el mundo, de existir lejos de esa masa informe que se mueve al mismo ritmo, al mismo destino. Ser como el pez exocétido. 

El cardúmen duerme el sueño individual, lo trastoca en algo prohíbido, maldito, traicionero, de tal manera que los individuos se sienten culpables de su individualidad, la disculpan, la olvidan y adquieren el sueño de la multitud, las mismas inquietudes, las mismas apariencias y los mismos significados de la existencia.

De nihilo nihilum.. (De la nada, nada puede salir)

Del cardúmen no pueden surgir ideales, sueños, ni libertad, tampoco la existencia. Nietszche menciona la voluntad como la fuerza creadora, como el impulso que hace al hombre ser mejor, el cardúmen adormece la voluntad, la apacigua, la silencia, purifica los sentidos, los filtra y establece lo que debe ser y lo que no.

De nihilo nihilum...

Tal vez lo mejor del pez exocétido, es que existe entre dos mundos, por instantes viaja fuera de su realidad, acaricia el agua, ve el sol, siente la brisa y luego regresa a la seguridad del mar, a su realidad, para una vez más remontar su vuelo y levantarse más allá de las olas... talvez, en uno de esos vuelos, no regrese jamás al mar...

Más vale no dormir el sueño, es mejor mantenerlo despierto como un exocétido...


El retorno a la inocencia...


Hoy volví a encontrarme con la muerte, la hallé tendida en el pavimento, sonriente ante un cuerpo inerte, vacío, apenas sangrante y desnudo. Ella se regocijaba ante todos los espectadores que azorados observaban el espectáculo. Se divertía arrancando la inocencia o el olvido de su existencia latente en cada uno de nosotros. 

Ahí estaba sentada en el borde del camino. Lamiéndose los labios, saboreando el alma que acababa de consumir. Ahí estaba junto a ese anciano que mostraba su impotente desnudez provocada por el impacto del auto, segundos atrás. Por allá un zapato tirado como muestra del incontenible tumulto de azar en el que vivimos esperando, aguardando nuestro destino.  

Ese cuerpo inerte del anciano que caminaba hacia no sé dónde pero que nunca llegó, no sé si alguien lo esperaba o simplemente saltó para olvidarse de lo poco que tenía o de lo mucho que había vivido. Eso no importa, la muerte ahí estaba plácidamente observando al anciano que acababa de morir. 

 

Solo puedo decir que ahí estaba tumbado en el pavimento, desnudo, con la mirada perdida y vidriosa dirigida al cielo como pensando que ahí se dirigiría. Como señalando que nada importaba mas que ver el cielo y tocar las nubes, como aferrándose al sueño eterno en el que lo terrenal no importa mas que el viaje al infinito. Sus manos tocaban el pavimento como si quisiera aferrarse a la tierra, sentir su textura, y guardar su recuerdo antes de partir.

 

Sus genitales al aire, señalando su retorno a la inocencia, la liberación de su pudor y sus complejos, como siendo el último acto de rebeldía ante unos enmudecidos espectadores que pasaban por ahí accidentalmente. El aire acariciaba su cuerpo, delineaba los contornos de su piel blanca y arrugada, delgada hasta los huesos como un preludio de que pronto esa carne desaparecería y quedarían sus huesos. Como si el esqueleto quisiera ser liberado después de soportar tantos y tantos días de maltrato. Ahora esos huesos querían salir y liberarse de la prisión de la piel para limpiarse y quedarse inmóviles, blancos y putrefactos. Sentir el aíre que nunca sintieron, sentir por si mismos sin intervención de la piel, los nervios, ni los sentidos. Ahí estaban felices sabiendo que pronto saldrían al mundo exterior.

 

Ahí estaba ese anciano, tirado como un preludio de nuestro fatal destino, desnudo y vacío, sin recuerdos ni memoria, sin alma y sin espíritu, solo un saco de huesos, piel y vello. Sin movimiento, sin esperanza ni futuro. Solo esperando una pudorosa sabana blanca que apartara su desnudez de la mirada de los curiosos y los morbosos, solo esperaba ser llevado a su nueva y última morada lejos de la vida, allá donde todos vamos a descansar tarde o temprano, a la tierra de las cruces, las flores y los epitafios.