Bugs neuronales...



!Y la Cheyenne Apá!


Una de las cosas que más me preocupa como individuo que se ve inmerso en las nuevas tecnologías, es el avance de la ciencia y sus posibles aplicaciones a futuro. 

Recientemente leí un artículo sobre un "gurú" de la mercadotecnia que está haciendo investigaciones de cómo funciona nuestro cerebro para observar sus reacciones ante las diferentes marcas que se le presenten, de tal manera, que al entender nuestras reacciones, es factible predecir, medir y sobre todo, influir en nuestro cerebro para que tengamos siempre determinadas marcas. 

Ésto se puede antojar hasta cierto punto utópico o lejano, pero lo cierto es que existen ciertas teorías que nos pueden hacer reflexionar ante esta investigación. 

Existe una línea de investigación que se denomina memética que proviene de la contracción de genética y significado, memética pues, quiere decir: genética del significado. Lo que han buscado estos investigadores es aplicar el logaritmo o ecuación matemática de la genética que determina las mutaciones de padres a hijos, a la replicación de las ideas. 

En pocas palabras, ¿cómo y por qué se reproducen las ideas en nuestra mente?, ¿por qué unas sobreviven (como la idea de dios, la creación, apocalipsis) y otras no?. Estas ideas comienzan en las investigaciones de Richard Dawkins con el libro "El gen egoísta" en donde se plantea que existen unidades de memoria que se replican para sobrevivir llamados memes, estos memes se combinan de cierta forma para convertirse en unidades de "cultura" llamados Memeplexes y explanamemes.

La cultura es  todo lo que nos conforma como individuos, que nos ayuda a adaptarnos a cierto medio ambiente y que nos permite sobrevivir, no por algo nacemos solamente con el 25% del "software humano" cargado, y el otro 75% se desarrolla principalmente en los primeros 7 años de vida como forma de adaptación al medio ambiente. 

Según Eibl Eibesfeldt en su libro Human Etology, como seres humanos aprendemos por medio de la imitación de conductas sociales y culturales, dentro de estas manifestaciones culturales y sociales podemos pues, aprender también a través del lenguaje "replicando" los aprendizajes e imitando los comportamientos a través de asociaciones simbólicas, esto como aprendizaje imaginativo, no solamente aprendemos "haciendo" sino también "leyendo", "escuchando", "viendo", etc. 

De hecho, Jacques Lancan nos dice que nuestro cerebro aprende y funciona a través de un "lenguaje" cerebral que utiliza metáforas y metonímias para expresarse y manejar la información de manera simbólica. Así, el ser humano funciona a través de "pulsiones" que rigen su comportamiento, estas pulsiones son consecuencia de los aprendizajes sociales y ambientales. 

Daniel Denett en su libro: "La conciencia explicada", basado en la neurociencia explica como funciona nuestro cerebro, por una parte tenemos el "cerebro" Von newmaniano que es el que se encarga de los procesos secuenciales y lógicos, el cálculo, y lo espacial, y por el otro lado tenemos el "cerebro" Joycesiano que es el encargado de los procesos perceptuales, volumétricos, es el que controla primordialmente toda la información o "input" de los sentidos.  
El trabajo en conjunto de ambos "cerebros" dan como consecuencia la consciencia. Si un mensaje posee características lógicas y visuales, entonces es factible que se cuele en la consciencia y se aloje en la memoria, de ahí que las marcas trabajen en "slogans" para aludir a la parte Von Newmaniana del cerebro en forma de códigos de lenguaje y el logotipo para aludir al cerebro Joycesiano o visual, de esta manera, un logotipo y un slogan aluden a ambos "cerebros"  por lo que pueden llegar hasta nuestra consciencia.

Lo desafiante de todo este rollo es que es factible "diseñar" y difundir un "bug neuronal" que se anide en los cerebros y que se mantenga ahí alentando nuestro consumo y nuestro deseo.

 Para los mercadólogos, esto es un sueño hecho realidad, esto garantiza las ventas de manera sostenibles.  Pero lo realmente preocupante es que se pueda influir de manera determinante en nuestro cerebro sin que nosotros nos percatemos.

Freddy Kruger (sip, el de Pesadilla en la calle del infierno) nos generaba una sensación bastante avasalladora por que se introducía en los sueños, en donde no era factible que pudiéramos contrarrestarlo y atacaba desde adentro hasta matar al personaje sin explicación aparente para los de "afuera". Desde el último bastión de la libertad humana, nuestra mente.

Lo interesante es que al conjuntar neurociencia con biología del comportamiento humano, etología y psicología es factible diseñar mensajes que, aludiendo a cuestiones culturales, puedan penetrar nuestras barreras perceptuales, para llegar a nuestra consciencia y alojarse firmemente en la memoria, de tal manera que, a través del lenguaje pueda replicar hacia otros individuos y de esta manera sobrevivir para generar recordación y ventas...

(! Y la cheyenne Apá!)

Lo preocupante es que esta aplicación diseñada para niños menores a 7 años en los cuales las defensas perceptuales no han sido desarrolladas aún, pueden generarles "bugs neuronales" o errores de programación en el software "humano" de tal manera que los niños se vuelvan leales a marcas las cuales no saben evaluar o puedan predisponerlos a su consumo como pudiera ser una marca de cigarros o de alcohol...


Creo que lo más importante es desarrollar una actitud crítica ante la publicidad, ante las marcas, promover que se elimine la publicidad enfocada hacia los niños, y permitir que desarrollen libremente sus defensas perceptuales para determinar y elegir sus hábitos y costumbres de consumo de acuerdo a todas las opciones del mercado y no solamente aquellas que poseen grandes recursos aplicados a la publicidad.  Pugnar pues por una "igualdad" en el derecho de elegir marcas y servicios, y sobre todo luchar por una libertad de pensamiento...

Me dedico a la mercadotecnia, cabe aclarar, pero también creo que la mercadotecnia no contempla algo que es su valor social, su posible utilización en la mejora de la cultura y los hábitos y no solamente el incrementar ventas o actitudes positivas ante una idea en si beneficiosa para algunos, (como la publicidad de partidos políticos o reformas energéticas sean a favor o en contra) o para las marcas en sí como negocios.

Creo que es posible gestar propuestas de cambio social a través de la modificación de actitudes de los individuos para ser mejores a través de las herramientas de la mercadotecnia que generen un país mejor.  La aplicación de todas estas teorías como forma de mejora social y no solo, nuevamente, para beneficio de algunos cuantos...

No hay comentarios: