El renglón torcido de Dios, o por que soy ateo...



Habrá que aclarar antes que nada algunos términos mal entendidos por algunos sino por muchos...

Ateo, proviene de la unión de a- que significa "sin", y theo que significa "dios". Así pues el ateo es aquél que no tiene dios. Existen diferentes malinterpretaciones de su significado. A través de mi experiencia he encontrado primordialmente 3 tipos de ateos:

El ateo "anticatólico", que reniega y critica la iglesia católica, lo cual quiere decir que no es ateo, solo un resentido religioso.

El ateo "desubicado", que critica a la religión, cualquiera que sea, y está en contra de dios y de sus creyentes, busca bajo todos los argumentos posibles destruir las creencias de las personas que si creen en dios.

Los ateos "reales", que respetan las religiones y a los creyentes y fundamentan su ateísmo bajo principios lógicos y racionales.

Existen también los "escépticos" y los "agnósticos" que son confundidos con los ateos. Los agnósticos son aquellos que, como la ciencia o la religión no han podido comprobar o desmentir la existencia de dios entonces esperan a ver que pasa, mientras tanto no saben si decir que si o que no, a lo cual yo considero una posición mediocre, ya que no se comprometen con nada. 

El escéptico es igual, duda de todo, por lo cual, el escéptico es también un agnóstico. El escéptico se basa en el método científico para comprobar todo, lo cierto es que sufre de parálisis por que el método científico es falible por algo muy sencillo, ya lo decía Sócrates, "yo solo sé que no sé nada, por que para conocer la totalidad de algo, debería ser yo mismo la totalidad de ese algo, y si estoy sujeto a solamente lo que perciben mis sentidos, entonces no puedo ser el objeto mismo, por lo consiguiente no puedo conocer ni saber nada de eso".

Por lo tanto, el verdadero ateo es aquel que solamente cree en algo: su voluntad. El ateísmo es una posición contraria a la visión religiosa, sin embargo, la religión necesita de los ateos para evolucionar. Puesto que éstos son los críticos de la religión y de su visión. No se contraponen los puntos de vista, se complementan. Es como el ying-yang que necesita del uno y del otro para coexistir. 

Para un ateo no existe una vida en el más allá, ni tampoco un dios en el cual confiar o al cual encomendarse, tampoco existe un "camino" establecido. Solo existe el hoy, este instante de la existencia, y esta vida para vivirla, no tiene por que renegar de la iglesia ni de la religión, más bien respeta las posturas cosmogónicas del otro como una alternativa distinta a la de él. 

Ser ateo es mucho más complejo de lo que creen los demás, primeramente hay que luchar contra la segregación de los creyentes, segundo hay que tolerar a los religiosos extremistas que quieren "convencerte" de la existencia de dios, o de los falsos "ateos" que quieren encontrar en ti eco para sus reproches a la iglesia/religión o su agnosticismo. Tercero, hay que trazar el propio camino creyendo en el bien y la voluntad, consciente de que cada acto es producto de la voluntad misma y nada más. El ateo se obliga a ser responsable de cada uno de los actos que lleva a cabo o le suceden, nadie más es responsable.

El ateo no puede creer en el destino, el determinismo ni en el positivismo, puesto que estos conceptos están asociados a dios, por el contrario, la visión atea es constructivista. El ateo tampoco es "socialista", "comunista" ni "rojillo", esas son posturas políticas, no cosmogónicas.

¿Qué es pues una visión cosmogónica?. La visión del cosmos y su contenido, para un ateo, el mito creacionista no puede ser explicado por la voluntad de un dios que quiso que existiera, para un ateo, existimos por una serie de factores bioquímicos que se combinaron para dar la "vida" como nosotros la entendemos, y nuestra consciencia es consecuencia de la necesidad de supervivencia como especie, como el último mecanismo para la preservación de la especie humana.

Como no existe "vida después de la vida" ni tampoco "más allá" más que el que hay acá, entonces solo existe una oportunidad de existir, de dejar huella, rastro o influencia a través de la voluntad. De ahí la furia por la existencia de esta vida, por que no habrá más, no habrá reencarnación como los budistas, ni regreso de Yaveh, ni paraiso, ni nirvana, ni nada más que esta vida, por lo cual aprovechan al máximo cada instante.

Como dios no rige los destinos, ni existe como un ser bondadoso que guia o dirige, la dirección pues de la vida individual y personal recae únicamente en la responsabilidad del individuo y su voluntad de existir, crear e influir en su medio ambiente.

Para el ateo dios no existe por que no tiene razón de ser, de existir, puesto que los designios mismos son regidos por la conciencia, la voluntad y el espíritu.

Habrá que diferenciar entre alma y espíritu, puesto que no son los mismos. El "alma o ánima" de las cosas comienza con Aristóteles que la definía como: "determinada realización y comprensión de aquello que posee la posibilidad de ser / realizado”,  o la descripción de Heidegger del "Ser ahí", el espíritu por el contrario, proviene de la palabra "spiritus" que quiere decir literalmente: Viento o soplo, y que se refiere a lo que nos quiere decir o remitir a perfección de forma abstracta.

Así pues, los ateos creen en el alma como la conciencia del hombre mismo y no como la vinculación con dios. Creen en el espíritu pero como el ánimo de la voluntad para tender a la perfección. 

Ni alma ni espíritu están vinculados a un ser superior, o a un dios, para el ateo no existe ser superior, ni tampoco inferior. Solamente el alma y el espíritu del hombre que a través de la voluntad, se aspira a la perfección como camino elegido.

Los verdaderos ateos no están en contra de las religiones, ni siquiera en contra de dios, simple y sencillamente éste no existe para ellos ni tiene razón de ser. Respetan a los creyentes de la misma manera que esperan que los creyentes respeten sus ideas, y la alternativa de seguir por un camino alterno trazado libremente por cada persona y su voluntad.


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