Los diferentes tipos de amantes...



A través de nuestra vida vamos teniendo un grupo de amantes que nos van conformando y que dejan su huella, ya sea en el alma, en el sexo o en las ideas.  Estos amantes dejan su huella debido a que han amado algo de nosotros, o nosotros hemos amado algo de ellos contrario a lo que se entiende por amante hoy en día, como la persona que, teniendo pareja, engaña con otro. 

Habría entonces que definir qué es amante: según la Real Academía de la Lengua Española se define como aquel que ama, se dice de las cosas en que se manifiesta el amor o que se refieren a él. 

Sin embargo, debido a lo anterior, me aventuro a proponer una clasificación de los amantes, los cuales pueden ser catalogados en tres: el amante del instinto o sexual, el amante sentimental o del corazón y el amante de la razón o de las ideas. 

El/la amante del instinto o sexual es aquel que amamos o nos ama por puro instinto sexual, por el deseo, esos/esas amantes que nos enseñaron como nuestro cuerpo puede ser incendiado, como con una sola mirada es factible que el sexo se altere, modifique su condición. 

Aquél/Aquella que nos enseñó o nos descubrió, el/la que nos provocó, liberó nuestra animalidad,  desfió nuestro pudor y nos enfrentó con nuestras pasiones. Aquél/aquella amante que con un solo roce podía hacer que nuestro cuerpo se estremeciera, vibrara o simplemente explotara de forma febril y sin control. Aquél/aquella que nos enseñó como perder la cabeza y olvidarnos del mundo en un instante.  

Aquel/Aquella que trazó un mapa de nuestro cuerpo, pues lo recorrió lentamente como si quisiera aprender el camino para regresar cuando quisiera. descubrió y conquistó valles, montañas, selvas y caminos, y fué a final de cuentas un conquistador/conquistadora de esas tierras vírgenes, ignotas y aparentemente inalcanzables. 

El segundo/a amante es aquél/aquella que sabe amar, conoce los secretos del corazón, es aquél/aquella que hace suspirar melancólicamente en las tardes lluviosas, de el/la que se extraña la poesía, el sentimiento, el vacío, el silencio. La paz compartida, los sueños románticos, los sentimientos confluidos.

Aquel/Aquella que te hace sentir invencible, poderoso(a), que puedes conquistar el mundo a su lado,  que todo es absurdo si no está. Que te llena el corazón, que te hace descubrir sentimientos que no conocías o que no creías que podrías tener. Aquél/Aquella que te hace sentir mariposas en el estómago, que te suden las manos, que te tiemblen las piernas, se te entrecorte la voz, y te falte el aire. 

El/la que te ayuda a conocer el mundo a través de sus ojos, el/la que te enseña a amar el mundo, a amarte, a saber que vales y que importas, aquél/aquella que sabe sacar lo mejor de ti. Y sabes que solamente esa persona tiene una llave secreta que abre una pequeña puerta en tu corazón y sabe como usarla...

EL tercer tipo de amante es el amante racional o intelectual. Aquel/aquella amante que te interesa y que te estimula la mente, que te enamora a través de las palabras, con su voz, con su convicción y sus ideales. 

Te gusta estar a su lado por su fuerza y liderazgo, por sus ideas tan avasalladoras, por sus razones, y sus visiones, buscas su compañía por que te agita mentalmente, te escucha, y sabe lo que piensas,  buscas su compañía por que sabes que siempre te dará una opinión totalmente distinta a lo que esperas y te romperá los esquemas que tienes, te enseña los silencios reflexivos, los espacios meditativos, y la convicción de las ideas. 

Tal vez lo más complicado de los/las amantes es la vinculación que tenemos con ellos/ellas, puesto que nos han dejado huella, sin embargo, esa huella se imprimió en un determinado momento de la historia, como esa fotografía del título de la universidad, y que después de 10 años volvemos a ver y nos recuerda esa época, pero nos damos cuenta que ya no somos lo que fuimos. 

El volver a ver a alguién que nos transformó, - como diría Spinoza Sub especies aeternitatis, (desde la perspectiva de la eternidad)-, podría rompernos el sueño de aquél que en algún momento fue algo maravilloso, podría ahora con el camino muy andado, verse muy precario y vacío. 

Lo más desafiante de un/una amante es que de esa persona se aprende, se descubre, se crea, sin embargo,  solo es por un breve tiempo, debe ser así, puesto que el aprendizaje no es exponencial, la intensidad de su paso debe ser breve para lograr el cambio, el deseo, la añoranza, el vacío. 

El/la amante debe ser ese tiempo para que la crisálida se convierta en mariposa, es esa voluntad, ese instante, ese deseo que nos impulsa a salir del capullo y abrir las alas para volar. Su paso es indispensable, pero su añoranza también.

Tal vez el/la amante no sepa de su importancia para el otro, tal vez el otro forme parte de la miriada de historias en su vida, pero las grandes historias se conforman de hitos y de relatos fantásticos, y que con el tiempo se convierten en mitos plagados de recuerdos y de historias para ser contadas y añoradas...


1 comentario:

Bala dijo...

aloo que puedo decir? son hermosas palabras,que te dejan pensando y de cierta forma reflexionar en los momentos que hemos vivido talves tristes o felices pero sea como sea son parte de la vida

Me encanto!!

felicidades!

saludos!