¡¡¡Maldito perro!!!



O, ¿qué me pusieron en la caja?


Por razones que no tiene sentido ahondar, de parte de la oficina tuve que llevarme dos cajas de "gelatinas listas para consumir" de emergencia a la feria de ANAM en Guadalajara, con presteza y total disposición subí las cajas a mi auto y me dirigí al aeropuerto.

Cual sería mi sorpresa al descubrir que me cobraban $150 pesos !por kilo de exceso de equipaje!, así que tuve que pagar $3,500 pesos del exceso de una de las cajas y la otra la documenté como equipaje personal, mi maleta, por supuesto, como equipaje de mano.

Ya estando arriba, una supervisora terrestre subió al avión y preguntó por mi, bueno, nada de qué preocuparse, en mostrador se les había olvidado darme los comprobantes de las cajas, así que la supervisora me los entregó con una sonrisa amable.

La puerta del avión ya se había cerrado, la azafata comenzaba con las indicaciones de seguridad: "las salidas de emergencia se encuentran localizadas, dos en la parte posterior, dos sobre las alas y una más al frente" cuando intempestivamente se abrió la puerta del avión y volvió a subir la supervisora terrestre, se dirigió a mí y me repitió mi nombre pero ahora de forma autoritaria. respondí rápidamente para confirmar la identificación, a lo que siguió una orden que me dejó helado: "señor por favor bájese del avión". 

¡Uta!, Toing toing (el sonido de mis calzones que a velocidad supersónica viajaron de mi cintura al piso y de vuelta a mi cintura pero ahora más flojos a causa de la gravedad, la ley de gravedad no la situación...), a lo que dudé y traté de confirmar la instrucción con un: "¿perdón?", a lo cual se acompañó una orden imperante: "señor por favor bájese del avión".

Así que me apresuré a desabrochar el cinturón de seguridad, me levanté y acompañé a la supervisora bajo la mirada inquisitora y dubitativa de los demás pasajeros... los rumores no se hicieron esperar...

Ya en tierra la supervisora me mencionó que el perro del ejercito había detectado algo en las cajas que yo llevaba, por lo que necesitaba estar presente al momento de que se llevara a cabo la revisión. cuando llegué al remolque del equipaje se encontraba: Un agente de la AFI, uno de la PFP, dos militares, varios empleados del aeropuerto y por supuesto, el pinche perro que rascaba frenéticamente y sin control una de las cajas con mi nombre...

Toing, toing, plup! (se los dejo a su imaginación), el oficial militar me ordenó que abriera la caja, así que sudando por todas partes, (!hasta por las inimaginables!) yo no había empacado la caja, ¿me habrían jugado chueco?. No se, mi corazón latía como enamorado quinceañero que se acababa de declarar por primera vez, y las manos me temblaban, (!que sea gelatina, que sea gelatina!)

Cuando abrí la caja el perro se puso más frenético, y yo dejé ver el contenido: 600 empaques de gelatina lista para comer sabor fresa,  los militares dudaron, el de la AFI se apresuró a tomar un empaque para verificar su contenido, los alenté a probarla, bromeé (Mi gran boca y yo): "Cómase una, verá que seguirá comiendo, está re buena", (y como buen mercadólogo pues pensando en un consumidor potencial, ¿verdad?), y como que no les hizo gracia, pensaron que les andaba vendiendo otra cosa y me comenzaron a interrogar...

Luego la revisión de la segunda caja, el mismo ritual, el perro desesperado por que la caja se abriera, el oficial de la AFI y el militar revisaron la caja completa, casi casi gelatina por gelatina, hasta que mi carita de inocente y baboso los convenció... 

Así que la supervisora de tierra me escoltó nuevamente hasta el avión, y bueno, me comentó que al perro lo premiaban con... si, adivinaron, gelatina... el perro detectó un tesoro para él, una montaña de "premios" y a mi me sacó el susto de mi vida...

Bueno, ya en el avión, no pude evitar las miradas de reproche, de duda y por que no, uno que otro comentario de los aviones retrasados y el tiempo de los demás... por mi parte, no vuelvo a llevar nada que yo no empaque, no vaya ser la de malas, que en la siguiente al perro le guste fumar pipa...


2 comentarios:

EDMUNDO dijo...

Ya me imagino tu cara ELO, me diste unos minutos en los cuales me diverti, ademas me da mucho gusto leerte, como tu diceslo difícil no es escribir sino decidirte a publicar.
MUCHAS FELICIDADES
Un amigo que te quiere y recuerda.
PD porque ELO???? y no PELO ROJAS... ahhh..

Adriana Gpe dijo...

jajajajajajajajajajajaja ahora si hasta me dolió mi estomaguito de tanta risa... Qué bárbaro!!! Qué patoaventura!!! Gusto en Saludarte... Estamos en Contacto!!!