Los tipos de matrimonio (3)


O, el matrimonio tipo "Friends"


... La verdad es que a mi me gustó Federico, no se por qué. Todas mis amigas se habían casado y yo seguía soltera. Era como la necesidad de pertenecer nuevamente a ese grupo de amigas al que había dejado de pretenecer por estar soltera.

Necesitaba volver a estar con ellas, a divertirnos como antes. Claro, salíamos todos en pareja, pero de pronto se comenzaron a casar, y yo no. Javier no era del grupito, era un buen partido, guapo, atractivo y con un buen futuro profesional, pero no hicimos química por que no era de la bola. Él quería que saliéramos con otros amigos distintos a los mios. La verdad es que no me identificaba con ellos. Así que mejor terminamos.

Comenzó mi soledad cuando comencé a ir a las bodas de mis amigas, de pronto hubo fiebre y todas se casaron. Yo por más que brincaba por atrapar el ramo y que fuera la próxima en casarme, nunca lo pude atrapar. Habían otras niñas más chavitas y más ágiles que yo, o por lo menos brincaban más fuerte.

En una de esas bodas platiqué con Federico, la verdad es que sabía que era el hermano de Mariana, pero casí nunca lo veía por que vivía fuera del país. Algunos amigos rumoraban que era gay, pero lo que pasa es que era diferente en su forma de vestir, sobre todo por que vivía en otro país.

A mi me gustó su delicadeza, el esmerado cuidado en su físico, y por qué no, en su cuerpo, tenía un cuerpo tipo atlético producto del ejercicio diario. Yo no creí que fuera gay.

Era el prospecto para el esposo perfecto, no tomaba, no salia a bailar, y era muy respetuoso, a veces demasiado... Era muy trabajador y deportista, y lo mejor de todo, era hermano de mi mejor amiga...

Nos casamos en un 10 de octubre, una gran boda, todo un sueño lleno de fantasía. Todos nos felicitaron, mis amigas estuvieron ahí y no pude evitar los comentarios sarcásticos de muchas: "Hay por fin te casaste, ya era hora", "ya te estabas quedando para vestir santos"... vestir santos... vaya que frase...

La luna de miel estuvo algo extraña, yo me quería acercar a él pero siempre me rechazaba de forma cortés y tierna diciéndome que estaba cansado... a los 3 meses me dí cuenta de la verdad, los rumores eran ciertos, él era gay... y yo, su esposa...

Ahora, ya no me queda más que decidir si "vestir santos" o tratar de "desvestir gays"... Tendré que consultarlo con mis amigas a ver que dicen...

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