¿Cuál crisis?


Hoy no me he querido levantar. Siento pesado el cuerpo, los ojos apenas y los puedo abrir. Escucho a lo lejos el murmullo de la televisión con un alarmante reporte de la crisis... Que si ha caído nuevamente Wall street, que si se avecina una recesión mundial...

 Y yo con escalofríos que recorren mi cuerpo. titiritando de angustia y de miedo. Sin ganas de salir allá afuera ante tantos desafíos y peligros de seres de mi misma especie.

 Tengo miedo de que me quieran robar, o al menos me pidan algo de dinero. Pero aquí encerrado en estas 4 paredes nada me puede ocurrir, estoy lejos y protegido de la crisis. De la rebelión de los mercados, de los vacíos de poder y de los bombardeos mediáticos que solamente disparan la angustia de los que escuchamos estos reportes...

 Mejor pienso en cómo la estará pasando Paris Hilton, agobiada por tantos millones y sintiendo que el mundo que ha conocido a su alrededor cambia sin que ella sea partícipe, sin que en algún momento haya sufrido una crisis mas que una de identidad...

 ¿Paris Hilton? ¡Bah!, ¡que pueril!, ¡que bajeza!, mejor pensar en las tantas familias que sufrirán el embate del desempleo, de la carestía, de los bombardeos de la mercadotecnia para obligarlos a destinar el poco dinero que tienen para comprar "ese" producto que los hará sentir mejor o por lo menos sentirse un poquito vivos. 

 Hacen sentirme un poquito vivo... ¿Por qué me hacen sentir vivo?...


 Pienso en lo bonitas que son las marcas, Lo bien que visten a los productos, se ven tan lindos sus colores, parecen vestidos, parecen pintados, se ven tan deseables como cabareteras en plena calle y esos nombres tan sofisticados que parecen de la nobleza.

 Gracias a esos hermosos vestidos nos podemos sentir vivos, nos llenan de alegría nuestros días, y nos regalan sus apellidos como si fueran grandes amigos nuestros, amigos influyentes que nos hacen tener más amigos. 

 Nos presentan a otros como nosotros para que nos vistamos con los mismos  colores... ¡qué bonita era esa época antes de esta catástrofe…yo los conocía a todos… ¿y ahora con esta crisis que voy a hacer? ¿ ya no voy a poder comprar esos amigables productitos con sus bellos colores y sus personalidades arrolladoras? ¿con sus hermosos vestidos y sus actitudes seguras y seductoras?, ¿qué pasará conmigo si ahora lo que veo en la tele ya no puede ser mio?

 ¿Que va a ser de mi ahora que ya no puedo salir?, ¿que ya no tengo dinero para que mis amigos de la marca me acompañen día a día? ¿que ya no me hablen?, ¿Como le voy a decir a Mr. Starbucks que ya no lo puedo acompañar con un café? me encantaba que me hablara por mi nombre y me hiciera sentir que estaba en otro país y ahora ya no podré más...

 ¿Y el Sr. McDonalds?, ya no me hablará ni me dará sonrisas con las cajitas felices... que lindo el payasito... Ronald... Si... Ronald, por cierto...como ha bajado de peso...nunca lo he visto hacer ejercicio... pero no importa... es Genial, se ve tan bien con esa figura, en ese overall amarillo todo flojo, casual dirían por ahí... Lástima que tendré que dejar de visitarlo como lo hacía antes… extrañaré su nariz roja, los juguetes regalados...


El capitán KFC, genial, siempre pensando en mi, con su receta secreta de 7 especies...y mi super combo con una Pepsi...ya no podré estar con él...

 Extrañaré los colores... ahhh... los sabores... esos aromas, de grasa... de café... 

Lo bueno es que aquí en estas 4 paredes no pasa nada... Aquí nadie me ve, nadie me escucha, estoy abajo de mis cobijas sin que Mr. Starbucks y el Sr. McDonalds o el capitán KFC sepan que fué de mi. Yo los extrañaré, ellos a mi no...

Extrañar... cuantas cosas voy a extrañar...

Que hermoso era sentir que con una tarjetita podía hacerme de muchas cosas... podía comprar a mis amigos que brillaban ante mi paso por las tiendas con sus relucientes vestidos... Me coqueteaban, me sonreían, trataban de seducirme y yo no podía resistirme... no importaba, ahí estaba esa tarjetita de plástico que se deslizaba suavemente, libremente por ese carril y yo feliz, estampaba solamente mi firma en ese papelito, como un contrato nupcial entre mi nuevo amigo y yo...

 Y ahora... esa tarjeta ya no se desliza, ya no hay más contratos matrimoniales. Mis amigos me han abandonado, ya no me quieren ver, ya no quieren saber nada de mi...Yo los extraño, los ansío, pero ellos, me han dado la espalda y se han vuelto materialistas, ahora se van y brillan con otros, seducen a otros, y yo... aquí sin poderme mover... solamente los extraño...

 En esta soledad, en este silencio ya no se quien soy, ya no tengo esas hermosas marcas que me vestían y me hacían ser alguien... ahora no se que hacer…

 No importa… nada importa… aquí, bajo mis cobijas, encerrado en estas 4 paredes, nadie de mis amigos extrañará mi ausencia… hasta que pueda nuevamente volver a coquetearles con una nueva tarjeta y sentirme acompañado otra vez...

Maldita crisis... mientras tanto me has hecho perder mi identidad...

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