Yo mexicano.




Ante todos los acontecimientos existentes me surgió la pregunta: ¿qué es ser mexicano?, ¿qué nos identifica o nos da la calidad o cualidad de mexicano? Realmente no hay nada que nos haga o no ser mexicanos... es una cuestión de fe, es una cuestión de creencia sobre la tierra donde uno nace y está su hogar.




Me preocupa lo que se entiende por mexicano, la imagen de la virgen de Guadalupe es más consistente por todo el país que lo que entendemos por mexicaneidad. Para algunos la mexicaneidad solo surge cuando está fuera del país, es cuando aflora el nacionalismo. Otras veces es cuando juega la selección, y claro, pierde.




¿Cómo se ve pues el mexicano a si mismo? invariablemente siempre he hecho esta pregunta durante 16 años de docencia a todos mis grupos, y siempre son las mismas respuestas: Fiesta, tequila, virgencita, flojo, alegre, mariachi, sombrero, amigo, creativo. Pero nunca un valor que nos identifique como mexicanos, no nos vemos así, como un pueblo con valor.




Carlos Cullen dice que las escuelas son el reflejo de la producción y reproducción social. Me preocupa lo que veo, veo un sistema educativo particular empecinado en aprovechar el boom de estudiantes que aspiran a una vida mejor a través de la fe ciega en la educación, así, estos institutos son formadores o deformadores del futuro del país pues los forman para ser empleados de alto nivel, sin juicio crítico, sin identidad ciudadana, sin libertad de acción, una simple pieza de la maquinaria económica, sin pensar en un proyecto común.




Por otro lado, las universidades públicas, que han olvidado su verdadero sentido académico de libertad y de universalidad, formando o deformando a los alumnos sin un proyecto claro de nación o por lo menos de educación.




¿Por qué nos quejamos entonces de los políticos que tenemos? a final de cuentas los elegimos libre y democráticamente... o... ¿realmente existe la democracia y la libertad en este país? ¿realmente vivimos en una democracia cuando siempre se vota por el menos peor pero nunca por el mejor por que nuestra responsabilidad cívica y ciudadana es nula?.



Y ¿la libertad? ¿vivimos en un país libre? ¿realmente existe la libertad? ¿o al menos entendemos lo que es la libertad de expresión? el que medios masivos, políticos y público en general tenga el derecho y la libertad de expresión no les da derecho a ser irresponsables con lo que dicen. La libertad de expresión se debe ejercer responsablemente y no una serie de desacreditaciones hacia el otro por no tener un discurso para defender. ¿A poco los políticos tienen un proyecto de nación?, ¿una idea de la sociedad, del comunitarismo, del bienestar común?, ¿acaso tienen un discurso que llevan a debate nacional?, ¿realmente existe el debate nacional que construye la democracia? no lo creo.




Un país o una nación mediocre. Así es, sin tapujos, somos un país mediocre que no tiene la capacidad de formar y forjar su propio camino, nos encanta hacernos de las producciones culturales de otros países y los tropicalizamos hacia el nuestro, basta ver a los "mazahuacholoescatopunks", una tribu urbana en un sincretismo cultural bestial por la carencia de identidad nacional y de referentes sociales. Un país que enaltece como razgo cultural el narcotráfico con corridos, el naco como interpretación posmodernista del vacío cultural y nuestro complejo xenofóbico del color de la piel, en donde existe "el que no tranza no avanza", o la denigración de nuestro origen indígena.




Antes nos reíamos de la muerte, ahora ya la santificamos, ahora ya es más poderosa que la misma religión que ha conformado a este país me guste o no. Ahora ya existe la santa muerte como evidencia del vacío espiritual que nos posee, sin mencionar a ángeles, energías, feng shuis, espiritas, chupacabras, etc. Toda esa retahíla de fantasías que algún simpático escritor lo bautizó como "realismo mágico" y ahora lo ostentamos como rázago cultural. Nuestra imaginación puede volar, podemos inventar mil cosas, mil sueños, mismos que nos ayudan a desacreditar a todo y a todos, al fin y al cabo, si culturalmente inventamos todo a través de la fantasía, ¿por que no los políticos y los sacerdotes pueden hacerlo también? al fin y al cabo ellos también están inmersos en nuestras fantasías.




¿Qué es ser mexicano pues?. lo que nos nace cada 15 de septiembre al grito de "Viva México cabrones", ¿a caso todos los que cantan al son del mariachi no saben que el origen del Mariachi eran los músicos que tocaban en las fiestas y bodas de Maximilano y se denominaban "Mariages" (en francés)?, ¿a caso no saben que la "china poblana" y el charro mexicano nunca existieron? ¿que fueron montajes para atraer a turistas americanos que buscaban lo "auténtico" gracias a las fotografías de Edward Weston ? ¿que el cine de Buñuel ayudó a crear y formar la imagen del ilusorio mexicano como reproducción de un "México mágico" que nunca existió?




¿Qué historia?, ¿cual historia conocemos? si es que conocemos nuestra historia, si confundimos nosotros mismos al Azteca con el Mexica, La independencia con la revolución, y al macho mexicano con el narcisista con complejo de edipo.




Lo impresionante es nuestra capacidad de evadir la realidad, nuestra incapacidad de ver el futuro, de reírnos de nuestra situación y de nuestra vida a través de personajes vestidos de "peluches" como triste parodia de nuestra vida cotidiana, un pelele flacucho con mameluco rojo y martillo de hule llamado "chipote chillón" como manifestación de nuestro complejo cultural al vernos proyectados en ese personaje que todo le sale de "chiripa" siendo un héroe nacional. O peor aún, nuestra proyección del "luchador enmascarado" que esconde su identidad para poder ser cualquiera del barrio, la emancipación de las clases populares, el sueño de Erasmo Catarino y Toñita de tantoyuca, y más atrás Rosa Salvaje. Esa emancipación de la clase popular a través de la suerte, del éxito inmediato, del llamado a ser algo grande sin esfuerzo, sin trabajo ni tesón, el éxito que llega instantáneamente como si hubieran jugado al Melate y hubieran ganado, esperando esa justicia social que nunca llega pero que a través de la suerte encuentra su enmancipación ilusoria.




Seguimos ilusionados con las cuentas de vidrio que nos enseñaron hace ya casi 500 años, seguimos deslumbrados por su brillo sin darnos cuenta de su poco valor, no existen los intelectuales en México y los pocos que hay son relegados a rumiar en las academias sin permitírseles un debate nacional. Es más importante lo que dice Paty Chapoy que lo que puede decir Enrique Krauze, es más importante el escándalo de Niurka que las letras de Gabriel Zaid. De hecho tienen más credibilidad para el público en general. Entonces quienes son nuestros intelectuales: ¿Paty Chapoy?, ¿faviruchis?, ¿Bisogno?, ¿Jordi Rosado con Gaby Vargas?, ¿Facundo?, ¿El burro o Esteban Arce?, son las imágenes que tienen autoridad intelectual en el país, basta con ver que la gente no lee, bueno aquí cabe una precisión, el mexicano si lee, el problema es que lee, ¿es dimensionable que el tiraje de TV y Novelas sea de 750,000 ejemplares quincenales? y un numero de lectores por ejemplar de 5, esto quiere decir que el 3.7% de la población en México lee quincenalmente TV y Novelas, por ejemplo, el tiraje del Libro vaquero es de 650,000 con un promedio de 4.7 lectores por ejemplar... estas son las dos publicaciones de mayor circulación en el país, no es de extrañar por qué si Paty Chapoy y la Familia Peluche son nuestros intelectuales actuales conformadores del pensamiento nacional...




Creo que el ser mexicano no lo determina una bandera, ni un equipo, ni siquiera unas fronteras, el ser mexicano lo determina cada uno de acuerdo a su sistema de creencias y lo que comúnmente la sociedad acepta o acuerda como mexicaneidad. El ser mexicano va más allá de simples baratijas, tiene que ver con la capacidad que tenemos como pueblo para unirnos por un proyecto en común, con una idea de nación y sobre todo el de sentir el orgullo por nuestra tierra y nuestra patria, por nuestra historia y la construcción de un mañana por nuestros hijos.


El ser mexicano es una convicción individual, personal, ideológica que nos identifica como grupo y nos distingue de otros, por eso no podemos tener la idea de "copiar", por que con cada copia, dejamos de ser nosotros mismos, el llevar a cabo introspección cultural como sociedad nos ayudará a construir una identidad más fuerte, sólida y diferente. Y sobre todo comenzar a creer en algo, en alguien que somos nosotros mismos: los mexicanos.


Vaya pues: "viva México cabrones... Y si no están de acuerdo pues... Chinguen a su madre patria" Ajua!


2 comentarios:

Casa de Los Cuentos dijo...

Hola Elio

La presentación del perfil atrapa.

Hoy estoy de paseo por la red en busca de contadores de cuentos, letras nuevas, amigos para aprender y compartir. Te dejo una invitación con especial motivo para que me acompañes esta semana que dedico a la lectura de las letras Argentinas. Espero que lo que estoy leyendo te guste tanto como a mí. Espero tu visita en mi Casa de los Cuentos, tus opiniones y comentarios.

Saludos desde Mérida, Venezuela. Jabier.

AliceO dijo...

Querido Enrique:

Ha sido un gusto leer tus aportaciones de nuevo, sobre este paradójico "México lindo".

Te felicito pero sobre todo te agradezco por estas reflexiones que nos compartes, me recordaste a Octavio Paz en "El laberinto de la soledad".

Últimamente me ha preocupado la reacción que hemos tenido en México sobre el problema de la influenza. He recibido 4 mensajes que recuerdan a la teoría de la conspiración: "el gobierno nos miente y nos manipula para enriquecer a los grandes monopolios farmacéuticos" (y un largo etc.). Te copio el mensaje que puse a uno de ellos, después de cansarme de afirmaciones sin sustento:

El espíritu crítico es fundamental para promover el auténtico desarrollo de este país, pero creo que tu mensaje no ofrece evidencias para convencernos a quienes estamos en la búsqueda de alternativas, para que este país salga adelante.

Las dialécticas excluyentes acentúan precisamente eso, la mutua exclusión. ¿Cuándo construiremos un paz incluyente, promoviendo acciones comunes en un marco de respeto de las diferencias? Hacer vituperios en contra del supuesto enemigo puede limitar nuestra capacidad de acciones positivas y propositivas, para llevar a nuestro país hacia donde queremos.

Un abrazo, mi querido Enrique. ¡Seguimos en diálogo!

Alice.