Oferta...


Regina había deambulado toda la tarde en el mall buscando ofertas, pero se dio cuenta que no había ninguna ese día. En ningún lugar estaba el adorable letrero de "oferta".


Ansiaba encontrar algo que pudiera adquirir, podría ser algo a precio regular, pero no sabía por qué estaba obsesionada con las ofertas. Y claro, entre mayor fuera la oferta, más se veía tentada hacia ella.


Hacía tanto tiempo que no adquiría nada que se sentía vacía, sola. Su rostro demacrado y su tristeza arremolinada que jugueteaba con sus cabellos dibujaba una ligera mueca de ansiedad en su rostro. Pero ese día se había armado de valor y se había dirigido a ese mall para adquirir algo.


Se había vestido para la ocasión, cuidó un poco su imagen, se vistió con un alegre vestido rojo que contrastaba con su ansiedad y dejó que los colores caminaran un poco por su rostro para iluminarlo. tal vez se había preparado para lo inesperado.


Serendipia le habían dicho, esperar lo inesperado, ese descubrimiento afortunado e inesperado, sabía que tenía que dejarse llevar, tenía que encontrar esa oferta que la tenía obsesionada desde ya varios meses. ¿que buscaba?, ¿algo rebajado solamente?, ¿saldos?, ¿devoluciones?, ¿pequeños defectos que se podían corregir y que nadie notaría?, o simple y sencillamente una oferta que no pudiera resistir y que adquiriera por la oportunidad que representaba por el precio a pagar...


Pero nada estaba en oferta...


Todos caminaban absortos viendo los escaparates llenos de sueños. Imágenes mudas que buscan comunicar algo, maniquies que intentan a través de su inmovilidad sugerir apenas una ilusión.


Regina poco a poco comenzó a deambular también de aquí para allá, siguiendo los ritmos de su medio ambiente, vencida, abatida y destruida.


No pudo más, se detuvo casi sin aliento, trastabillando se acercó a una banca y se sentó para recuperar el ánimo.


Y ahí estaba... el ansiado letrero de "oferta" que tanto buscaba...con 60% de descuento. Una oferta irresistible...


Lo tenía colgado Mauricio, un hombre divorciado, que se recuperaba de un alcoholismo recurrente. Un hombre solo, mayor, abatido, y deprimido... Por eso estaba en oferta... Quizás sería la única oportunidad de Regina de adquirir algo así con ese precio y en oferta... No era un saldo, era una devolución y bien valdría la pena pagar por él...

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