La visita

Hola papá... hoy vine a ver como estás... Hoy no vine con los niños. Quise venir solo para que pasemos un tiempo solos tu y yo, tengo tantas ganas de platicar contigo... Los niños vendrán otro día a verte, quizás mañana...

Hoy quería darme el tiempo para platicarte. Decirte que aunque es difícil que venga no quiere decir que me he olvidado de ti. Sabes que la distancia es grande y que se me complica venir seguido. Simplemente tu sabes; el trabajo, la escuela, las clases. Pero hoy estoy aquí, vine a verte.

Quiero decirte que tal vez no lo sepas, pero me está yendo bien, los niños ya están bastante grandes, mi trabajo está bien, voy por buen camino, la escuela me ha ayudado mucho para avanzar profesionalmente, gracias por preocuparte por que yo estudiara.

Se que fue difícil para ti el poderme pagar la escuela, el soportar mis fracasos en matemáticas, y que a veces callado, a veces exaltado, pero siempre creíste en mi... o al menos eso me hacías creer...

¿Sabes?, no me he sentido bien... he ido al doctor... bueno, no es nada grave pero si es serio, en pocos días estaré en el quirófano... tengo miedo ¿sabes?... pienso mucho en los niños, en su futuro, tengo miedo de entrar a ese quirófano y no despertar, no volver a ver a mi mujer y a mis hijos, a quedarme ahí...

No puedo decírselos, tengo que mostrarme fuerte y seguro, por eso vengo a platicar contigo que se que me entiendes y que me dirás que haga lo correcto, tal vez no estés de acuerdo en que me haga el fuerte, pero tu sabes, así somos los hombres, somos invencibles, o creemos que son cosas de machos y no podemos rajarnos...

Se que te preocupé con lo que te dije, se que estás pendiente de mi y que estarás conmigo cuando entre al quirófano, se que desearás que todo salga bien, que me animarás diciendo que todo pasará y que será más rápido de lo que me imagine, pero aún tengo en mi memoria tu rostro de angustia y preocupación aquella vez que iba entrando al quirófano en la camilla cuando me iban a quitar las amígdalas, así que aunque trates de tranquilizarme se que te preocupo mucho...

Tengo miedo... Mucho miedo...

Ahora con mi niño te entiendo muchas cosas, me veo a través de él cuando me tomabas de la mano y me llevabas a tu trabajo, me gustaba ver lo que hacías, ¿sabes?. Me sentía orgulloso de lo que eras y lo que lograbas, me gustaba sentirme seguro cuando me agarrabas de la mano y trataba de seguir tu paso, el seguir tus pasos.

Me gustaba cuando me abrazabas y me llevabas cargado a la cama para que descansara, me besabas la frente y me tranquilizabas diciendo que todo estaría bien y luego esperabas sentado a que me quedara dormido... Y se que al igual que yo hago con Patricio, me acariciabas el cabello y sonreías satisfecho de ver a tu pequeño hombrecito que poco a poco iba creciendo...

Y ahora tengo miedo... mucho miedo. Soy un hombre y ya no puedo darme esos lujos de expresar el terror que siento. Ahora yo soy el que tengo que dar esa seguridad y esa tranquilidad a mi familia, a mis niños, a los que me rodean.

Aparento indiferencia y tranquilidad, pero por dentro me estoy muriendo de miedo, te veo y siento ese pavor desde adentro, ese miedo que no sentía desde hace muchisimo tiempo, quisiera que me tomaras nuevamente de la mano y me dijeras que todo estará bien, el sentirme tranquilo al menos por un instante...

Quisiera que sonrieras cuando entrara al quirófano, me acariciaras el cabello y esperaras a que me durmiera tranquilamente con la anestesia sabiendo que estarás ahí hasta que despierte y pueda seguir al dia siguiente... los días siguientes...

En fin, ya me tengo que ir, me tengo que despedir de tí, vendré mañana con los niños para que te saluden, estoy bien... estaré bien... Solo será un momento... estaré bien...

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