La escritura y el escritor...

De la triple cuadratura del círculo...

A veces uno comienza a escribir, a dejar que las palabras fluyan y se muevan creando texturas y oraciones, se entremezclen las metáforas y simbolismos propios y extraños. A veces uno se deja llevar por esa construcción de palabras, de oraciones que conforman ideas y éstas textos. Pero este simple acto de creación es el de escribir por escribir...


¿cuando entonces uno se convierte en escritor?


El escritor pues no solamente se limita a crear o a plasmar sus ideas o sus creencias, el escritor se convierte en ese puente entre los hombres. Es aquel que logra abstraerse de si mismo para entonces hablar las palabras que cualquiera se puede adueñar.


El escritor es depositario de los misterios de las palabras que logran trascender las resistencias o los umbrales de la cotidianeidad del otro, los significados que alcanzan la apropiación de las creencias y la reflexión de la otroreidad a pesar de ser un desconocido como individuo.


Quizás sea la habilidad del lenguaje poético, la capacidad de engarzar las historias para hacer de una narración la historia de cualquiera, la vida de cualquiera. Salirse de la realidad que le contiene y ver el mundo desde otra perspectiva más allá de la suya para conseguir que el otro se mueva aunque sea solo un poquito, aunque sea solo un poquito, un centímetro, un milímetro, un poquito nada más.


Tal vez sea un elegido por las musas o los dioses, o a lo mejor es solamente el tezón y la capacidad de ver a través de las almas desnudas y los deseos no cumplidos para hilar esas metáforas que liberan sus sentidos a la menor provocación de un lector ávido de encontrarse a si mismo entre tantas sílabas, párrafos y texturas.


¿se puede ver más allá de uno mismo?, ¿ver el mundo a través de los ojos de los demás para entender que es lo que sueñan, viven, anhelan? ¿como se encuentra el otro a través de la lectura del texto?, ¿se puede lograr que el otro se mueva de lugar y se sienta tocado por las palabras sin saber quién eres?



Después de este tiempo escribiendo continuamente, religiosamente, tratando de hilar significados y palabras, metáforas y simbolismos llego a una encrucijada.


Mi vida y mi visión a cambiado, mi mundo se ha puesto de cabeza y llego al punto de preguntarme: ¿A caso escribo solamente o podré llegar a ser un escritor y decir algo más?, ¿podré traspasar la barrera de las palabras y tender puentes entre los hombres abstrayéndome de mi realidad para crear otras realidades más allá de mi mismo para que el otro se mueva aunque solo sea un poquito?


Si es así, ¿por donde empiezo?, ¿por donde sigo?, ¿a donde voy?


"Se solicita pues guía o sensei literario- espiritual que desee aceptar el reto de guiar a un aprendiz hacia la luz del lenguaje poético y significativo. No hay garantías de éxito ni pagos en efectivo, solamente la satisfacción de hacer algo bueno por alguien más..."

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