El testamento...



Un año termina y con él todos los propósitos que se hicieron hace ya un año atrás. Por lo cual antes de que termine este año y ante las circunstancias que cimbraron mi vida en estos meses he decidido hacer mi testamento. El cual publico aqui.


Es de mi voluntad otorgarle a mi esposa mis ojos, para que ella pueda ver siempre la vida que vivimos juntos y la forma en que la veo todos los días. Mis ojos como reflejo de mi alma, mis miradas de alegria y de reproche, mi forma de ver el mundo y hacerlo mio. Mis ojos que expresan lo que pienso y lo que siento y que han servido para acariciar la vida y su figura. Mis ojos que sirven para aprehender el mundo a través de imagenes y visiones.


Le otorgo también mis manos que han dibujado infinidad de veces su silueta y sus sueños, que han servido para construir y escribir, que han servido para hablar y predecir, establecer y seducir. Mis manos que labran, diseñan, acarician, curan, lastiman, producen, y desean.


Le otorgo también mis labios que han construido discursos que dibujan y definen el mundo, lo conceptualizan, y lo seducen. mis labios que hablan, besan, explican y discuten, mis labios que dibujan las huellas que han definido mi existencia y mi paso por este mundo.


A mis hijos les otorgo mis pies que se han dirigido a tantos lugares y han andado por tantos caminos, mis pies que hablan de lo que he vivido y las experiencias que he tenido. Para que sepan que el único camino que deben andar es el suyo y el de nadie más. Quiero que tengan mis pies para que aprendan a ser libres y a caminar ligeros por el mundo. Mis pies servirán como recordatorio de lo que significa la pesadez, los miedos y las indecisiones. las inseguridades y los temores, y que el camino que ellos elijan deberá ser muy distinto del mio para no cometer mis mismos errores.


También quiero dejarles a mis hijos mis oidos para que escuchen los rumores de la vida, el tic tac del inexorable paso del tiempo y sepan que la vida se va muy rápido, que la vida fluye como el agua por el caudal de un rio de manera permanente y constante, les dejo mis oidos para que aprendan a escuchar, a dejarse llevar por la vida y a fluir. escuchar la experiencia y los significados para que puedan continuar su camino libres y decididos.


Les dejo a mis hijos mi pecho en donde se aloja mi corazón. Para que sepan que las cosas y la vida se viven con pasión y con entrega, con furia y alegría. Les dejo mi corazón para que sepan que las cosas se deben hacer con esa dedicación y esmero que solo con el corazón se logran. El que sepan que amar lo que uno hace y es define y determina la existencia significativa.


A mis amigos les dejo mi estómago, es en donde vivo las emociones y la pasión por las cosas. ese tirón de estómago y nudo que se produce ante algo asombroso, ante algo desafiante y único. Ese estómago que les dejo es para compartir con ellos la furia y la pasión por la vida, la entrega y dedicación por las cosas.


A mis hermanos les dejo mis hombros para que sepan que siempre han podido contar conmigo ante todos sus desafios y quebrantos, mis hombros que han servido para apoyarlos y un lugar para descansar o al menos un espacio para desahogarse.


A mi madre le dejo ese sueño que un dia tuvo sobre mi y el ideal que como molde sirvió para conformarme hasta lo que soy hoy en día con todas mis penas y alegrias en las que me acompaña dia con dia.


A las personas que han compartido las aulas conmigo les dejo mis dudas y mis aprendizajes, mis experiencias y desafios, mis sueños y mis reflexiones, mis retos y mis cuestionamientos. Mi inquietud por aprender más, mi curiosidad por investigar y descubrir, mi interés por aprender, mi rebeldía para desafiar lo establecido y lo convencional.


Con esto pues, dejo repartido lo que soy fincando como albacea al destino y el recuerdo.


1 comentario:

azulblue dijo...

¿Y tus palabras? ¿A quién se las dejas? Soy la primera en la fila....¿Podría ser por puritita casualidad merecedora de ese gran honor? Feliz Año Elo!!!