Nathanael...

Nat había decidido ese día ir de compras. No era muy bien día por que apenas ayer acababan de comenzar las ofertas y seguramente habría muchos comprando en el centro comercial.

Se resignó. Debía apurarse para ver si podía alcanzar a adquirir algo nuevo aunque estuviera en oferta.

Últimamente los precios se habían ido hacia las nubes (aunque esto parecía una ironía). Las demandas por las almas nuevas iban en aumento y ahora solo los más acomodados o allegados podían adquirir un alma nueva.

Nat se apresuró a tomar el autobús que lo llevaría al centro comercial.

El autobús arrancó, sabía que el viaje le tomaría unas 3 horas, así que se acomodó lo más que pudo y dejó que su mente vagara libremente con lo que veía a través de la ventana, y es que quería distraerse un poco.

¿En que momento se le había ocurrido tener un alma? digo, hay muchos que no tienen ni tampoco tienen inquietud de hacer ese viaje multidimensional para reencarnar en un ser de carne y hueso. ¿por que quería entonces hacer eso?. Él no tenía necesidad. vivía bien, era alguien reconocido y había alcanzado un nivel lo suficientemente bueno como para querer cruzar el espacio multidimensional.

Las personas que decidían cruzar el espacio multidimensional normalmente eran personas que lo hacían por necesidad, su significado no era lo suficientemente fuerte como para desear estar ahí, también eran personas aventureras que se habían cansado de la apacibilidad y tanquilidad y deseaban algo nuevo, era -como dirían los mensajes de la otra dimensión- Una aventura. Pero de esos eran muy pocos los que cruzaban.

Los que decidían ir eran los insatisfechos, los aburridos, cansados de la monotonía pensaban que cruzando se les quitaría... aunque eso casi nunca pasaba. Aqui o allá, seguian siendo iguales. Nath no sabía por que había decidido comprar un alma a pesar de los precios, era lo que necesitaba para cruzar el espacio multidimensional.

Las almas últimamente estaban muy solicitadas, cada vez más querían hacer el cruce multidimensional y eso había elevado los precios, Nath no entendía por que se daba ese fenómeno, ¿por qué más y más personas quieren cruzar?¿que es lo que hay detrás de ese burbujeante y chispeante portal? ¿será que la pasividad y el tedio se había adueñado de todos y buscaban algo distinto a la eternidad? Todos se estaban buscando ese cambio hacia el otro mundo.


Nat apenas y pudo despabilarse cuando sintió que el autobus había llegado a su destino. Se bajó y caminó apresuradamente al centro comercial. Luego, ingresó a una tienda que le habían recomendado.


Paseó entre los estantes de almas. Habían unas muy viejas, usadas y desgastadas. Otras estaban deslavadas, enegrecidas o mutiladas. Nath suspiró.


Se dirigió al departamento de almas nuevas. ¡Eran tan brillantes!. Transparentes, impecables. Parecían que las acababan de planchar en ese momento. Sin ninguna arruga, ningún pliegue. Nada. El quería una alma nueva. Quería estrenarla en su cruce multidimensional. Así tenía que ser. Tomó una. Se la probó y luego de verse en el espejo lo bien que le quedaba, la tomó para ver su precio... IM-PA-GA-BLE...


Se entristeció profundamente. No podría costear dicha alma. Regresó discreta y fugazmente al departamento de almas usadas...


Se paseó lentamente entre los estantes... apenas y veía lo que había encima. Se culpaba por haber ido al departamento de almas nuevas. Ahora todo le parecía feo, sucio, percudido y arrugado.


De pronto vió entre todas ellas un alma que no parecía tan usada. Bueno, si parecía usada pero no tan percudida. Todavía tenía algunos espacios transparentes que podían ser llenados con experiencias o deseos cuando cruzara el portal multidimensional.


Se dirigío al probador. Había mucha gente y tuvo que hacer cola para ingresar a uno. ¡Que diferencia en la zona de almas nuevas! ahí sobraban los probadores. Después de un largo rato por fin ingresó a uno. Cerró la puerta apresuradamente y acto posterior se probó el alma que tenía entre las manos. ¡Vaya! parecía que la habían hecho a la medida. Le asentaba perfectamente. Se adhería a su cuerpo como si siempre hubiera sido suya. Se sintió cómodo y feliz. Era usada pero ¿que importaba? así que un atisbo de ilusión disparó una timida sonrisa en la comisura de sus labios. ¡Era un dejo de satisfacción!


No debía emocionarse antes de tiempo, debía preguntar el precio antes. El alma no tenía precio a la vista. Afortunadamente la encargada apenas lo miró y le indicó el verificador de precios para que pudiera revisarlo sin que nadie se diera cuenta de lo que costaba más que él. Se acercó nerviosamente. Acercó el alma al rayo laser que se movía frenéticamente para que detectara el código de barras. Se escuchó un "tric" y luego en la pantalla apareció el signo de "searching". Segundos después apareció el precio.


Dió un respingo. Podría pagarla. Esa era la suya. Se dirigió a la caja y después de 3 horas de hacer fila, por fin pagó y pudo salir de ahí abrazando y aquilatando esa alma nueva que acababa de adquirir. Ahora solo faltaba arreglar sus asuntos y solicitar el permiso para cruzar el portal multidimensional. Sería muy fácil pues ya tenía un alma para poder ser aceptado.


. . . . .



Nathanael nació el 10 de Septiembre de 2010 pesando 3,300 kgs y midiendo 52 cms. En perfecto estado de salud. sus padres lo esperaban ansiosos y llenos de ilusión.


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