Una de Caperucita Roja...

Quizás no he entendido el funcionamiento de la vida. Ese proceso iterativo que busca acercarnos más al sentido de nuestra existencia. La vida.
Esa efímera chispa que desafiando a toda probabilidad de existencia logra sobrevivir para surgir como una vida autoconsciente. ¿de que sirve pues si ha desafiado toda probabilidad de existencia?
La vida.
Lo curioso es que solo es una, solo sucede una vez y es esta.
Luego llega la obscuridad.
El olvido.
El silencio.
La indiferencia.
No entiendo por que teniendo una vida se decide no vivirla.
No arriesgar y entregarse a ella. Arder con furia y con pasión, con determinación.
Pasión. Esa palabra que demuestra la necesidad de hacer las cosas hasta las ultimas consecuencias. Comprometido con lo que se decide y se piensa. Pasión.

Es tan fácil perderse en el mar de las necesidades y deseos, en los materialismos hipertróficos, las figuras evanescentes y los egos desmedidos. Es tan sencillo dejarse llevar por la costumbre, la rutina y la apatía. Para luego darse cuenta que el tiempo ha pasado y la vida se escurre entre los dedos hasta que llegamos al punto de no retorno.
El tiempo.
Ese tirano implacable que pasa, determinante, interminable.
El tiempo.
Ese decisor de la existencia, destructor de sueños e ilusiones.

Sin embargo, Caperucita decidió un día caminar por el bosque, arriesgar su vida caminando una travesía a pesar de que habìa un lobo que le hablaría. Ese maldito lobo no es más que el instinto, el deseo por cambiar de rumbo, por romper lo establecido, los paradigmas.

Pero Caperucita sabía obedecer a su madre que le dió indicaciones claras y determinísticas. Llévale esto a tu abuela. La abuela, es ese fin de la vida, La abuela es caperucita misma en el tiempo. Es el espejo de su existencia.

Caperucita decidió pues obedecer los convencionalismos, los paradigmas transmitidos, transferidos. Sumisa escuchó a su madre. Decidió entonces caminar por el bosque. Vestida de rojo. Un color que no pasa por desapercibido, ¿por que su madre no la mandó con una caperucita camuflajeada? ¿por que rojo si en el significado de los colores el rojo significa pasión y amor?

La madre sabía algo. Sabía que el lobo se daría cuenta del color rojo, descubriría el mensaje subliminal y asecharía a Caperucita. La puso a prueba, puso a prueba sus convicciones, sus decisiones. La puso a prueba para ver que tan fuertes eran los paradigmas que había establecido, que tan firmes eran los tabús sociales, que tanto podía caperucita salirse del camino que ella misma había trazado. Ese mismo camino que había trazado para ella su abuela, y la bisabuela, y la tatarabuela... y la tatara tatara abuela...
Los caminos.
Los destinos.
El riesgo.
Lo determinístico.
Los tabúes.
La sociedad se encarga de construirlos.
Conformar al individuo para poder coexistir dentro de una sociedad.
Represión.
Compresión.
Esclavitud.
¿y la vida?

¿Caperucita Roja pudo vivir pues con esa misión en la vida portando una caperuza que demuestra pasión? ¿o simple y sencillamente cumplió sin arriesgar?
¿el cuento sería igual de conformador de actitudes si Caperucita roja se hubiera perdido con el lobo? ¿por el lobo? ¿para el lobo?

La loba.
La vida.
Quizás de eso se trata.
De arriesgar.
De tratar de andar otros caminos.
Conocer otros mundos.
Vivir otras vidas aunque estén plagadas de fracturas o inconclusiones.
Imprecisiones.
La vida quizás sea eso.
Andar con una caperuza roja, caminando por caminos difíciles, distintos e inexplorados.
Quizás se llegue al mismo lugar pero por otro camino.

Tal vez algunos decidan pues quitarse la caperuza roja y camuflajearse con el paisaje para pasar por desapercibido. Al final, su vida se conforma por su capacidad de obedecer.

Otros andarán con la caperuza tentando al lobo pero siempre manteniéndolo lejos y en un lugar seguro. La misión tiene que ser cumplida. Manteniendo el rumbo, no alejándose del camino por ningún motivo. Ya bastante es andar con la caperuza roja por ahí, en el bosque.

Unos cuantos, con todo y caperuza, arriesgarán. Se toparán de frente con el lobo, lucharán, se defenderán con uñas y con dientes, decidirán, se entregarán, arderán. Estarán con esa furia por llegar por el camino que marquen, que valdrá la pena todo lo vivido por el simple hecho de haber cambiado de rumbo.

Furia.
La vida se vive con furia.
La vida es pasión.
La vida no es nada.
Solo lo que hagamos con ella.
Al fin y al cabo es nuestra y de nadie más.
Eso me enseñó Caperucita Roja.

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