Tal vez te sea extraño que te escriba el día de hoy, tal vez te preguntarás por qué elegí este momento para pensar en ti. En realidad no lo se, tal vez te ví entre la gente la cual no conozco y me hizo imaginarte como una idea de alguien que conocí o quisiera conocer.
Es extraño el recordar tu no existencia, tu momento perfecto, en donde exististe o creí que pudiste ser real.
Quizás extraño tu forma de ser, algo que no conocí y hubiera querido conocer, el saber como piensas, el sentir tus palabras y tu aliento al pronunciarlas.
Te ví entre la gente, o quizás pensé verte, recordé tu esencia y tu imagen la cual he construido a través del tiempo y de la memoria. Te conformas de una infinidad de imágenes sobrepuestas de instantes efímeros, de multiplicidad de personas y de sensaciones que quisiera sentir.
Deseo verte y conocerte, saber quién has sido, como te has conformado y modificado a través del tiempo. Cómo has sido en este no tiempo y no existencia. ¿en qué piensas?¿ que has vivido?, ¿tienes también las incertidumbres para conmigo de los historicismos anacrónicos?
Quisiera que preguntaras ¿Quién eres? y luego me explicaras el por qué no has existido, por qué te escondes en los mundos utópicos y surrealistas de la existencia.
No se si tu imagen alguna vez existió y ha sido mía, o simple y sencillamente te he deconstruido hasta el cansancio para reconstruirte nuevamente siempre de una manera totalmente distinta a la anterior.
Te conozco por que te desconozco, te olvido por que te construyo, te espero por que ya te tengo, y tu desde tu no existencia, vagas por los sueños de mi realidad.